A 'Carletto' solo le falta la guinda: Kylian Mbappé

Si se analiza con una lupa puramente futbolera y sin dejarnos llevar por pasiones caprichosas, Ancelotti dispone de una plantilla bastante completa en su regreso al futuro. La portería está protegida por el mejor del mundo en estos momentos, Courtois, o al menos a la altura de Oblak y Donnarumma. El ucraniano Lunin y el murciano Luis Federico López le escoltan. En al lateral derecho Carvajal (una máquina si le respetan las lesiones) se repartirá el puesto junto al emergente Odriozola, que acabó bien la temporada. En el puesto de central y a la espera de lo que pase con Varane, están los consolidados Nacho y Militao, a los que se une Alaba, internacional austriaco y bragado en el Bayern. No está mal.

En el lateral zurdo falta por saber qué demonios le pasa a la tibia de Mendy, pero el canterano Miguel Gutiérrez y Marcelo, el nuevo capitán, consolidan su costado y aventuran buenas incursiones en ataque. En la Sala de Máquinas, la 'Santísima Trinidad' (Casemiro-Kroos-Modric) recibe refuerzos jóvenes y sugerentes (Odegaard y Ceballos), a la espera de lo que pase con Isco, que ha perdido kilos y recuperado el hambre por competir a la vez. En el extremo derecho hay más estrecheces que en el Metro de Tokio. El felizmente recuperado Lucas Vázquez, Rodrygo, Asensio, el mago Brahim (¡quédate, crack!) y el golfista Bale se disputan un puesto. Seguro que alguno de ellos saldrá del club antes de que finalice el mercado de fichajes y traspasos. En la banda izquierda Vinicius parte con ventaja sobre Hazard, cuyo voluminoso historial clínico empieza a ser una película de terror.

En el puesto clave del '9' no hay discusión. Benzema, que demostró en la Eurocopa ser el mejor de Francia junto a Pogba, no tendrá competencia con Jovic (que ha llegado gordito, lo que nos faltaba) y Mariano, siempre una moneda al aire. Karim es una garantía, pero en diciembre llegará a los 34 años y Carletto rezará como hacía Zidane para que no sufra ningún percance físico. Por eso me consta que en sus oraciones, Ancelotti ruega cada día por un milagro para que Mbappé llegue este verano a ese Bernabéu que recibirá de nuevo a la afición desde septiembre. Kylian tiene metido el Madrid entre ceja y ceja y es el revulsivo que necesita este equipo para creer de nuevo en ganarlo todo. A rezar toca.