No me bajo del barco de Marco Asensio

Hay muchos madridistas que empiezan a tener dudas con Asensio. A sus 25 años, consideran que ya debería haber roto en ese jugadorazo que todos atisbamos en ese verano mágico de 2017 en el que conquistó los corazones de la afición con dos actuaciones sublimes ante el Barça, en la Supercopa de España, y en un partidazo de Liga en el Bernabéu ante el Valencia. Me niego a bajarme del barco del balear. Marco tiene una zurda de seda, le he visto cosas de genio y, además, tiene gol. Se trata de verle comprometido al 100%, algo que me parece factible leyendo la entrevista que le ha hecho mi compañero Sergio Santos. Lo veo enchufado y con hambre para cerrar por fin las incógnitas que sobrevuelan su figura.

Asensio estuvo lastrado durante un largo año por la gravísima lesión sufrida en Estados Unidos. Pero un especialista en la materia me dice que a la larga esas lesiones duran más en la cabeza que en la rodilla. Y es humano. El miedo a romperse otra vez es terrorífico. Pero Marco debe superar ese lógico resquemor y afrontar el futuro con valentía y mucha ambición. No quiero que alimente de nuevo ese perfil martinvazquiano que no le ayudará a despegar.

Martín Vázquez era el mejor de la Quinta del Buitre, objetivamente, pero nunca quiso dar el salto para ser el number one de esa maravillosa generación de talentos. Asensio puede hacerlo con creces. Ancelotti le espera y le dará la confianza que también le otorgó Zidane. El mallorquín se reivindicará en los Juegos de Tokio y después intentará ratificar su estatus en su sexta temporada de blanco. Por cierto, he visto ahora en RMTV repetido su golazo en el Camp Nou en 2017. Qué barbaridad. Un futbolista capaz de esa obra de arte no puede conformarse. Marco, déjate llevar por tu instinto y toca la lámpara otra vez. Todos te esperamos.