Inglaterra no sabe jugar como España

Lo jugará en casa, arropada por su gente y en uno de los templos más emblemáticos del fútbol europeo, pero Inglaterra haría mal en pensar, como dice Southgate, que este partido es "como cualquier otro". Nada se asemeja a una final y ningún rival al que se hayan enfrentado se acerca al nivel de Italia. Inglaterra no es capaz de maniatar a los de Mancini como hizo España, y lo cierto es que solo el planteamiento de los de Luis Enrique ha sido capaz de crearles problemas.

Chiellini y Bonucci, por ejemplo, van a agradecer, y mucho, el hecho de que Harry Kane les dé una referencia en el marcaje. Dani Olmo les volvió locos, pero el '10' del Tottenham, que es un delantero extraordinario, encaja más fácilmente en su manual del oficio. Además, tampoco se espera que los Three Lions, que no renuncian al doble pivote defensivo, quieran la posesión, lo que favorecerá una iniciativa italiana que es muy peligrosa.

Por el momento, a Inglaterra le ha bastado con su superioridad técnica, ganando de forma exigua casi todos sus encuentros contra rivales muy menores, y con su físico, lo que decidió la eliminatoria ante Alemania en el que seguramente haya sido el peor partido de la Eurocopa. Pero Italia es otra cosa. Fuertes en lo físico y buenos en la creación, los azzurri son el verdadero reto, y Southgate, que tiene la historia a tiro, debe demostrar ahora que tiene la capacidad de adaptarse a ellos.