Laporta ha desgastado a Koeman y...

Laporta compareció ayer para anunciar que el Barça respeta el contrato de Koeman. Para ese viaje no hacían falta alforjas. Koeman tenía un año más de contrato, no pensaba renunciar a él si no era cobrándolo íntegramente y el Barça no está para regalar dinero. Es un secreto de Polichinela que Laporta intentó que Koeman rebajara el contrato con el señuelo de un tercer año si el segundo iba muy bien. Pero Koeman no se ha dejado engatusar. Lo mío es lo mío, así que o calentito y en mano para irme o sigo en el banquillo como está firmado. Laporta trató de envolver en palabrería menor la realidad: que Koeman tenía la sartén por el mango.

El producto de esta vacilación ha sido el desgaste del entrenador ante la plantilla. Los muchachos ya saben que Koeman está ahí porque Laporta no tenía dinero ni sustituto claro, no porque le convenza. Pero aún más: ayer anunció que por ahí andará Jordi Cruyff para cualquier emergencia. En todo caso, Koeman tiene lo que merece, un año más al frente del Barça. Llegó en unas condiciones locas, con Messi de perfil y el presidente dimisionario. En esas circuntancias no lo ha hecho tan mal, hubo incluso meses buenos que no se plasmaron en más título que la Copa porque en la parte de atrás hubo fallos individuales (¡ay, Lenglet!) inauditos.

Mal paso de Laporta, que a cambio regala optimismo con respecto a la renovación de Messi, al que ha hecho un guiño con la contratación del Kun Agüero. En mejores días, el Barça no hubiera hecho un fichaje así, un delantero de 33 años ya de vuelta. Pero estaba libre y aquí vale aquello de “a caballo regalado no le mires el dentado”. Es un buen delantero que mejora la plantilla y si puede inclinar a Messi a renovar en unas condiciones asumibles, miel sobre hojuelas. Ahí es donde se juega el verano Laporta, en la renovación de Messi, cuya presencia o ausencia definirá el estado de ánimo del aficionado culé ante la temporada próxima.