El título es Modric

Es la mejor noticia para el Real Madrid en un final de curso ensombrecido por la falta de títulos. Pero que siga Luka Modric un año más en el equipo es a su vez un título añadido para la sala de trofeos. El croata no es un buen jugador sin más, sino un referente en el buen juego de la sala de máquinas del Madrid triunfal de estos años pasados y uno de los pocos que esta temporada ha estado siempre de notable alto y manteniendo en el campo un compromiso, físico y futbolístico, que lo convierten en un jugador imprescindible para el próximo proyecto.

Modric se ha disfrazado de Peter Pan y ha demostrado que con 35 años se puede rendir mejor que con 25 si eres un profesional íntegro y si estás enamorado del fútbol y de tu equipo. Todo eso se junta en el pequeño genio de Zadar, que no titubeó ni un minuto para aceptar el año de contrato que le ofreció Florentino hace unos meses aunque fuese con una rebaja del 10% por la crisis económica generada por la pandemia.

Modric es el único Balón de Oro que hay en la actual plantilla del Madrid y sin embargo es de los más humildes a la hora de enfocar el trabajo diario y su rango jerárquico en el equipo. Él tenía claro que quería prolongar su carrera en el Madrid y el dinero fue para él secundario. Es normal que para la afición blanca sea ahora mismo uno de los favoritos por el cariño que le tienen y la admiración hacia su fútbol de seda. Con Zidane o sin Zidane, lo seguro es que el Madrid va a seguir teniendo la próxima temporada un jugador ‘10’. Ese es Luka Modric, palabras mayores.