La nueva remesa de La Masia y el plan 22

Un borrón. Aunque eso no empaña su excelente trabajo desde que asumió el cargo, Koeman se traicionó por primera vez el jueves en el partido contra el Granada. El peso de las vacas sagradas condicionó su alineación. Los galones de jugadores como Piqué o Sergi Roberto le hicieron olvidar a los que le han traído hasta aquí, Araújo o Dest entre ellos. Al Barça le ha costado toda la temporada borrar de la memoria al equipo acomodado y envejecido que tiró la camiseta en Lisboa. Lo ha hecho desde la emoción, el vigor físico y la ambición, nada que ver con la versión insoportablemente pastosa del día del chasco, que puso tan triste a su gente.

Idea. Koeman, además, fue contra el plan que ha puesto en marcha con Mateu Alemany y Ramón Planes..., si es que el club mantiene su compromiso de mantenerlo como primer entrenador la próxima temporada. Los jóvenes cogerán más protagonismo, hasta el punto que, después de los Pedri, Mingueza, Araújo y Ansu (hasta la lesión) de esta temporada, el club prepara una nueva remesa de canteranos. Nico González, 19 años, hijo de Fran, leyenda del Deportivo, estará en el primer equipo. El Barça ve en él un recambio perfecto para Sergio Busquets. Nico empezó jugando como interior, pero su fútbol ha evolucionado hacia lo posicional. Su progresión ha sido meteórica y tendrá sitio con los grandes. No será el único. Alejandro Balde sólo tiene 17 años. Juega de lateral izquierdo y lleva en el club desde los ocho años, cuando fue captado por el Espanyol. El Barça necesita un recambio para Jordi Alba a corto o medio plazo y no quiere ir al mercado. Y hay más. Álex Collado ya tiene 22 años, pero su pierna izquierda no es una más. El Barça no quiere lanzarlo al mercado sin probar su talento en el primer equipo. Está jugando a un altísimo nivel en el filial y si Riqui ha tenido su temporada aunque no haya tirado la puerta, en el club creen que el de Sabadell merece una oportunidad.

Ilusiones. El plan del Barça 2021-22 está sobre la mesa. La renovación de Messi es su piedra angular, tanto que el club se ha puesto a plena disposición del argentino para intentar satisfacer cualquiera de sus inquietudes de futuro. Alrededor de la misma se sitúan el empoderamiento de Ansu y el fichaje de Neymar, sentimentalmente especial para el mismo Messi, estratégicamente básico para el club en términos de mercado y, futbolísticamente, una bomba. Y alrededor, mucha Masia, incluido el regreso de Èric García. Koeman pidió paciencia después del 1-4 contra el PSG. "Estamos a mitad de camino". La dirección es esa.