Zidane revisa apuntes ante el Liverpool

Partido menor el de ayer en el Di Stéfano, destinado a hacer de telonero en la jornada especialísima de la final de Copa vasca y al tiempo a tener carácter de ‘ensayo general con todo’ con vistas a la visita del Liverpool. Zidane aprovechó para revisar sus apuntes y dar algunos descansos. Poco nuevo se puede sacar en claro. Isco no está para grandes cosas y tampoco Marcelo, y eso que jugó respaldado con Mendy, de modo que le correspondió sólo la media tarea que mejor le va. Mejoró a Isco, pero eso no es mucho decir. Militao estuvo aseado en su misión de dar descanso a Varane que, visto lo visto, se ha convertido en estratégico.

Con esos tres más los de siempre el Madrid hizo un partido más bien comodón en el que destacó la hiperactividad de Lucas Vázquez, que se come su banda. Asensio sigue en su lento regreso y mientras recupera el juego se va alimentando de goles. Ayer lanzó una falta al larguero, marcó de tacón un gol bien anulado previo VAR y por fin consiguió el primer tanto del partido, tras un corte de Casemiro que le adelantó un gran balón que él corrió y colocó con seguridad ante Dmitrovic. El otro lo marcaría en la segunda parte el puntualísimo Benzema, en buena escapada de Vinicius culminada esta vez con un centro que hubiera firmado Chechu Rojo.

La impresión es que el mejor once disponible del Madrid a día de hoy es solvente. Asensio vuelve demasiado despacio, sigue frío, pero va tributando en goles. Vinicius va convenciendo a Zidane. Lucas Vázquez cubre la larga ausencia de Carvajal. Y Nacho llena la posición de Sergio Ramos, cuyo papel de líder espiritual ha ido heredando Casemiro. Con eso va transitando el Madrid por España, encadenando partidos que le dan fe para seguir persiguiendo en LaLiga y también para sentir que en la Champions tiene cosas que decir. Es una victoria menor ante un Eibar que no está en su mejor año, pero es una victoria en buena fecha.