CLEMENTE GARRIDO

Una historia que no se podrá contar

Dicen que a todo se acostumbra uno, una gran mentira que no se cansan de repetirnos. Es imposible acostumbrarse a ver las gradas vacías, ...

Una historia que no se podrá contar
Jose Breton
Clemente Garrido
Actualizado a

Noticias relacionadas

Era un preadolescente cuando Gudelj se disfrazó de Cachamuiña en una soleada tarde de junio. El bosnio salvó al Celta con un imborrable hat trick (4-0) ante el Madrid de Suker, Mijatovic y Raúl. Tengo una memoria frágil, pero hazañas como esa perduran eternamente. Son historias imperecederas porque uno lo vio en el estadio, donde es más fácil recordarlo todo y el cuento de hadas gana un matiz heroico. Puedes recordarlo si lo has visto por la tele, sí, pero nunca lo contarás igual. Eso es lo que sucederá esta tarde, en el primer Celta-Real Madrid sin público. Muchos recordarán dentro de unos años lo que está por suceder, pero nadie podrá narrarlo como se merece, describiendo los colores y los olores del momento. Es una historia que jamás podrá ser contada.

Dicen que a todo se acostumbra uno, una gran mentira que no se cansan de repetirnos. Es imposible acostumbrarse a ver las gradas vacías, inanimadas, con un silencio que nos recuerda esta maldita pandemia que nos ha tocado vivir. No sé lo que sucederá esta tarde, si será la mejor batalla nunca vista entre celestes y merengues (lo dudo) o si será un partido del montón (tampoco a esto nos acostumbramos), pero sí tengo claro que sin público faltará todo. Falta la esencia de uno de los clásicos del fútbol español, el aroma a licor café y el sonido a Rianxeira.

Etiquetado en:

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados