Un Dinamo que presume de liderato

Meritorio liderato. Mircea Lucescu llegó al banquillo del Dinamo el pasado verano con un objetivo prioritario: acabar con el dominio del Shakhtar en la liga ucraniana. El conjunto naranja se había llevado las cuatro últimas ediciones y el golpe de efecto de contratar a un técnico tan relacionado con la época más dorada del rival está dando resultado. Tras diecisiete jornadas, el gigante de Kiev aventaja en cuatro puntos a su adversario de Donetsk.

Buyalskyi, enrachado. Autor de los dos goles en la eliminatoria anterior frente al Brujas (1-1 en Kiev y 0-1 en Bélgica), el mediapunta Vitalii Buyalskyi llega en un gran momento de forma al choque contra el Villarreal. Es un futbolista muy dinámico, de buen pie y criterioso con el balón, a lo que ha agregado una notable capacidad para llegar a posiciones de remate. Saca mucho partido del gran conocimiento que tiene de sus compañeros de la línea medular, con los que lleva compartiendo vestuario tanto en el club como en la selección ucraniana varios años: los Shepelev, Shaparenko, Sydorchuk, Tsygankov…

Defensa joven. Aunque el futuro puede ser prometedor con proyectos de buenos jugadores como Popov, Mykolenko o el aún juvenil Zabarnyi, la exigencia de la competición europea ya pasó factura en la fase de grupos de la Champions a una retaguardia demasiado inexperta. Alcácer o Gerard Moreno deberían sacar provecho de este factor.

Escasa influencia extranjera. A diferencia del Shakhtar, el Dinamo bebe del talento nacional. En los onces de Lucescu suelen aparecer sólo dos jugadores extranjeros: el polaco Kedziora en el lateral derecho y un extremo zurdo que varía entre el uruguayo Carlos De Pena (más fino en el toque) y el luxemburgués Gerson Rodrigues (más potente al espacio, aunque también capaz de asistir con clase como en el penúltimo pase del gol decisivo en Brujas).

Biesiedin aumenta la competencia arriba. Este delantero de 24 años, de buen físico y notable sacrificio defensivo, se pasó la primera mitad de la temporada lesionado, dejando demasiada responsabilidad en el joven Supryaha. Desde el regreso de la competición en febrero está siendo el titular en el 4-2-3-1 de Lucescu y ya ha contribuido con tres goles en liga.