Messi y Mbappé en el foco Champions

La semana pasada, mientras se jugaba el Mundialito, que acabó ganando el Bayern, sentí cierta nostalgia por las glorias recientes. Ahí venía estando cada año el Madrid y si no, el Barça. Es un torneo que no vale mucho en sí, porque se da por hecho que el mejor del mundo es el campeón Champions, pero sirve para ratificar esa superioridad con un título oficial y lo veíamos como un título grato y fácil de ganar. No estuvimos y las apuestas tampoco nos colocan como favoritos para volver pronto. Las apuestas pagan 4 a 1 el título del City o el Bayern, 9 el del Liverpool, 13 PSG y Juventus... Atlético y Barça se pagan a 15, el Madrid a 17, el Sevilla a 41.

Así están las cosas cuando ahora vuelve la Champions con un choque estelar que podría reanimarnos. El PSG visita al Barça en el plato fuerte del día. Cuando salió el sorteo, estábamos tan afligidos que casi dimos al Barça por desahuciado. Pero ahora es otra cosa. Aunque le falta Ansu Fati, por arriba ha mejorado muchísimo, empezando por el humor de Messi, que ya se cansó de hacerse el despechado. Nada sabemos de su futuro, pero sí de su presente, que es espléndido. En torno a él ha florecido toda la zona de ataque del Barça. Juegan bien, se buscan, se abrazan tras los goles con alegría infantil. El grupo emite magníficas señales.

Eso sí: hay que contar con que regale un gol cada día. Piqué fuerza por reaparecer, pero aunque lo consiga no será lo mismo. Araújo está descartado. El Barça es un boquete atrás que esta noche será algo menos grave ante las ausencias de Neymar y Di María, pero boquete al fin. Ya se sabe lo malo que es encajar goles en casa en partidos así. El ataque, claro, lo liderará Mbappé, que venía (como antes Neymar) para heredero del trono que han compartido estos años Cristiano y Messi pero que, como Neymar antes, se está quedando en la cuesta. Veremos si hoy resiste la comparación con Messi. Difícil lo veo. En ellos dos fijaremos todos la mirada.