¿Destitución?, ¿dimisión? o ¿Sergio González hasta el final?

Es obvio y una realidad irrefutable que el Real Valladolid está sumido en una profunda crisis. Llueve, las horas pasan y no escampa. Diluvia, quiere salir un poco el sol y vuelve a jarrear. Sergio González sigue… y lo hace al abrigo, guarnecido y resguardado bajo el paraguas del presidente. Pero ahora, esa lluvia está empezando a salpicar, a mojar y a empapar a Ronaldo… y lo que empezó siendo una crisis deportiva, si no se corta a tiempo, amenaza con transformarse en una tormenta institucional y social. Por eso, creo que urge tomar decisiones y que es el momento de ejercer, demostrar y mostrar liderazgos. Soy de la opinión de que la continuidad del entrenador en estas circunstancias no es buena para nadie.

No es buena para Sergio… la afición de Valladolid le valora, le estima y le reconoce como uno de los grandes entrenadores que han ocupado el banquillo del Pucela, eso es indudable, pero su imagen con el paso de las horas se está deteriorando, y aun no siendo el único culpable, sí es el máximo responsable de la actual situación del equipo. Sería injusto que Sergio terminara su etapa en Valladolid con un descenso en su mochila después de haber sido el artífice un ascenso en el que casi nadie creía, y haber mantenido al equipo dos temporadas en Primera con el presupuesto más bajo de la categoría. De la misma forma, tampoco creo que mantener a Sergio en el puesto sea bueno para Ronaldo, el presidente es un hombre de fútbol y como tal, conocedor de las dinámicas y los vestuarios. Si bien, Ronaldo no quiere pasar a la historia como un presidente que cesa entrenadores, tampoco querrá hacerlo como el de un dirigente que dejó languidecer a un club y que por su inacción descendió a Segunda.

No sé si en un alarde de liderazgo, Ronaldo debería destituir al entrenador, o de la misma manera, Sergio González en un acto honroso y estimable, dimitir. Ahora mismo, me cuesta ver otra salida y si la hay… sólo pasa por ganar con solvencia y autoridad en Ipurúa. Una mala imagen o perder ante el Éibar nos llevará de nuevo a la casilla de salida de este artículo, pero descartando la última de las preguntas con absoluta rotundidad… ¿Destitución?, ¿dimisión?, o ¿Sergio hasta el final?