¿Cómo será el nuevo Madrid sin Campazzo?

La pregunta flota en el entorno del baloncesto, entre analistas y aficionados: “¿Cómo será el nuevo Madrid sin Campazzo?”. Porque, efectivamente, lo que se verá a partir de este jueves en el partido de Euroliga contra el CSKA Moscú será un nuevo Real Madrid, sin su referente al timón. Pablo Laso pretende “mantener el estilo” y que el equipo sea “reconocible”, como lo siguió siendo cuando se marcharon Sergio Rodríguez y Luka Doncic, pero también admite que el argentino es “irremplazable” y “desequilibrante”. Para suplir las ausencias de esos dos astros anteriores, igual que ocurrió con la grave lesión de Sergio Llull, siempre tuvo un relevo ilustre en la recámara, un plan B tan solvente o más que sus precedentes. Pero ahora no asoma ese sustituto con tanta claridad, así que habrá que reemplazar un nombre propio por un trabajo colectivo. Esa es la idea. El puesto de base suele ser más sensible que otros, porque se trata del director de la orquesta, del unificador del grupo, de la prolongación del propio entrenador en la cancha. La baja de Facundo Campazzo se va a notar. Pero el mundo sigue girando.

El partido europeo ya ofrecerá muchas pistas sobre ese nuevo Madrid. En la plantilla hay otros dos bases: Nicolás Laprovittola y Carlos Alocén. Luego tiene dos aleros que han jugado en esa posición: Alberto Abalde y Sergio Llull. Y, por último, otros dos que no han ocupado ese puesto, pero que pueden ayudar al base a subir la pelota: Fabien Causeur y Rudy Fernández. Con esas combinaciones, Laso tendrá que suplir al Facu. No queda otra. Porque el Madrid no va a buscar un relevo en el mercado, como aclaró el propio técnico alavés en la rueda de prensa. Laso dice que hay “muchos motivos” para no fichar. En el fondo, aunque no se exponga explícitamente, hay una razón por encima de todas: no hay dinero. La pandemia ha zarandeado la economía de los clubes y toca apretarse el cinturón.