Barça, supermercado de demagogia

La cesta. Enfilado hacia las elecciones y con los poderes fácticos escogiendo sus candidatos con reuniones a plena luz del día, el Barça se ha convertido en un supermercado de demagogia desde el 2-8. Y se ha metido, en la misma cesta de la compra, el cutre-escándalo del Barçagate y el embarrado Voto de Censura con la necesidad de renovar por motivos obvios una plantilla en un escenario económico delicadísimo. A Bartomeu, cautivo y desarmado, le han abandonado hasta sus tradicionales aliados. Como ya está amortizado, es la hora de arrimarse a nuevos líderes en la nueva temporada del juego de tronos mediático-político que se abre en el Barça. Bartomeu se lo ha ganado con su errática y mal asesorada gestión. También ha descubierto, tarde, las reglas del juego de las lealtades.

Dos líneas. Pero el asunto deportivo es otra cosa. Más allá del inaceptable fichaje de Matheus, el club decidió abrir dos líneas de trabajo después del desastre ante el Bayern. La primera, mitad deportiva y mitad económica, tenía que ver con adelgazar masa salarial. Las marchas de Suárez, Vidal, Rakitic y Rafinha han permitido liberar unos 70 millones de euros. Alguna de las operaciones, especialmente la de Rafinha, ha sido muy criticada por regalárselo (aunque el Barça se haya quedado con el 35% de un futuro traspaso) al mismo PSG que se negó a negociar por Thiago Silva, Verratti, Marquinhos, Rabiot y que además 'robó' a Neymar. A Rafinha le quedaba un año y Koeman no lo quería. Qué hacer pues, orgullo o pragmatismo.

Ansu y el United. La segunda línea de trabajo era la renovación de la plantilla. Pedri (17 años), Dest (19), Trincao (20) y Araújo (21) no son relleno. Y falta la joya de la corona. Hace un mes y medio, el Barça rechazó una oferta formal del United por Ansu. Lo cerca que estuvo de irse sólo lo sabe Jorge Mendes. La venta de Ansu o la carta de libertad a Messi le hubiesen solventado a 'Barto' la papeleta económica si todo le diese ya igual y sólo quisiera salvar su cuello aprobando las cuentas.

Conclusiones. El Barça volverá en enero a por Eric García. Su agente es Iván de la Peña, que estuvo el lunes con Bartomeu en un despacho de la Ciutat Esportiva para intentar acercar a Barça y City. No fue posible. Además, fichará a Depay, con quien también tiene un acuerdo, si se va el 'marciano' Dembélé. Si lo consigue, no habrá escapado tan mal de un escenario crudo para el cambio. Pero en la cesta del supermercado de la demagogia cabe todo.