Valencia: una oda a la esquizofrenia en do mayor

Escribí hace unos años un artículo que titulé "Oda a la esquizofrenia". Fue en la época de Gary Neville y el día de antes de un 7-0 que le endosó el Barcelona en Copa. Cinco años después, Peter Lim ha enfatizado el género. La destitución de Celades seguramente fuera la decisión más lógica tomada en mucho tiempo, pero lo realmente ilógico fue que Celades sustituyera a Marcelino. Quizás la dimisión de César haya sido el único gesto digno por Mestalla en todos estos meses, pero lo realmente indigno fue que se prescindiera de Mateu Alemany. De aquellos lodos, estos fangos. La final de Sevilla parece que fuera en otra vida y solo ha pasado un año. De ella solo queda el recuerdo y una lona que se vende a pedazos.

El Valencia se ha mutado como el centro histórico de las ciudades; es una franquicia más de quita y pon. El club ha perdido cualquier esencia, todos los valores. Muchos de sus aficionados sienten vergüenza por lo que ven, desidia por lo que sienten. Mestalla está hoy sin público por el Covid-19 (Anil Murthy estará encantado, se evita así mandar callar a nadie), pero tiene pinta de que cada vez habrán más butacas libres tras la pandemia. Por Mestalla ya pocos creen en Lim y cuesta pensar que alguien lo vaya a volver a hacer, porque tenía un proyecto campeón e hizo la del cangrejo por sus santos.

El panorama que se le presenta al Valencia es incierto en lo deportivo, preocupante en lo económico y desolador en lo social. El club va a tener que vender futbolistas por 100 o más millones y muy pocos del vestuario van a querer quedarse. Se pregona lo del proyecto de cantera y Lim ha sido incapaz de renovar a Ferran. Y del estadio nuevo ya ni hablamos. Todo ello con Anil Murthy a los mandos. En aquella época de la "oda a la esquizofrenia" se veía el futuro con más claridad. Entonces parecía suficiente con quitar a Gary Neville y poner a un entrenador de verdad. Pero Lim dejó claro con Marcelino que su juego es otro. Hasta Kim Koh pide salir por piernas y volverá a Singapur. Le sustituirá un tal Joey Lim. Es lo que hay.