Tres puntos de oro y más buenas noticias

En esta montaña rusa de sensaciones en la que se ha convertido la competición, con partidos cada tres días y gradas vacías, el Real Zaragoza llegaba a Almendralejo con la necesidad de sumar los tres puntos. Y peor no pudo empezar el encuentro. Un mal inicio, uno más, lo aprovechó Álex Alegría para adelantar al Extremadura. Más fatiga mental para un equipo que volaba antes del parón y que ahora circula por las mismas carreteras que los 21 equipos restantes. Y más dudas, sobre todo en defensa, pero si algo ha demostrado el Zaragoza esta temporada es que no se rinde nunca y siempre se levanta, por mucho que los golpes recibidos sean fuertes y hagan daño.

Aliados con la fortuna, los pupilos de Víctor Fernández pasaron de temblar con el disparo de Nono que se estrelló en el larguero a celebrar el gol del empate de Raúl Guti en cuestión de segundos. A partir de ahí cambió el partido y el Zaragoza culminó la remontada, la primera de esta temporada, con el primer tanto de Luis Suárez tras el parón. El pase al hueco de Eguaras a Delmás fue extraordinario, el canterano levantó la cabeza y encontró al colombiano en el punto de penalti para sumar tres puntos de oro.

Por supuesto, esta victoria es la mejor noticia posible para un Real Zaragoza que alcanza los 61 puntos y mete presión a sus rivales directos, pero no la única. El equipo remontó un partido en este nuevo fútbol, algo inusual por lo visto en todos los partidos de Primera y Segunda División, posiblemente dejó sus mejores minutos tras el parón, la defensa se mostró bastante fiable a raíz del empate, ninguno de los apercibidos vio la quinta amarilla y todos estarán disponibles para el partido del próximo lunes contra el Huesca, Dani Torres completó una magnífica actuación, liberando a Eguaras y Raúl Guti, y se presenta como un jugador importante en las siete jornadas restantes y los futbolistas de ataque empiezan a encontrar esa frescura tan necesaria para ser decisivos en los últimos metros: Burgui ya dio alguna pincelada de ese Burgui que debe imponer su gran potencia, Soro supo interpretar muy bien los espacios con su movilidad y Luis Suárez recordó al Luis Suárez de antes del parón, con esa chispa para robar y dejar atrás a los rivales. Y además encontró el premio del gol, que se le había resistido en Lugo, frente al Almería y en la primera parte. Una losa menos para un equipo que poco a poco también irá recuperando lesionados y que dormirá una semana más en puestos de ascenso directo.