Comprarse un mono

Cuando de niña lloriqueaba porque me aburría mi madre siempre me soltaba la célebre frase: "Pues ya sabes, cómprate un mono". El Gobierno nos quiere comprar ahora un mono a todos y ha dado carta blanca a LaLiga para que reparta test como si fueran caramelos y que la competición vuelva cuanto antes. Encima, el argumento no es económico, sino que el CSD afirma en el nuevo protocolo lo siguiente: "El deporte federado profesional y de alto nivel es una actividad esencial. Además, se considera que la vuelta de las competiciones deportivas contribuirá a mejorar el ánimo y el bienestar psicológico de la población".

Hoy se conocerán los datos del paro y la torta será con la mano abierta, pero al parecer nuestra moral no dependerá de si tenemos trabajo y dinero para llegar a final de mes, sino de que ruede la pelotita en estadios vacíos. Quizás no tendremos pan, pero habrá circo. Nos tratan como si fuéramos la sociedad que Pixar mostró en la maravillosa película Wall-E: gordotes atontados que no saben ni andar, que no separan la vista de una pantalla y no pueden dejar de consumir. Y los futbolistas son las marionetas que están obligados a hacer monerías para que no nos aburramos. Todo vale con tal de que estemos entretenidos y hasta el dilema ético de por qué los futbolistas tendrán acceso a pruebas que ni siquiera son mayoritarias entre el personal sanitario que salva vidas ha pasado a un segundo plano.

Imagen de estos días de la Gran Vía de Madrid.

Los especialistas nos han explicado que puedes dar negativo mañana y pasado estar contagiado si no se sigue a rajatabla la regla fundamental: distanciamiento social, y en el fútbol es imposible. También sabemos que este virus es altamente contagioso y bastará con un positivo ya no en la plantilla, sino entre el cuerpo técnico, el fisioterapeuta o el encargado de encender las luces para que todos estén en jaque. La salud de los futbolistas estará en riesgo porque el fútbol es contacto, pero tendremos nuestros monos de feria y, sobre todo, la moral por las nubes. Ahora que recuerdo,"come y calla" también era otra de las frases de mi madre.