El deporte más solidario

Las palmas diarias de las 20:00 horas nacieron con el fin de rendir tributo a los sanitarios que se juegan la vida, literalmente, en la lucha contra la pandemia. Pero muchos de nosotros, o al menos así lo he vivido en mi entorno, hemos ido incorporando otras profesiones en cada aplauso. El reconocimiento también va dirigido a los policías, que muchas tardes han integrado sus sirenas al homenaje, a los farmacéuticos, a los tenderos, a los repartidores, a los quiosqueros, a los militares, a los reporteros, a los transportistas, a los bomberos, a los cajeros, a los niños, a los mayores… Y a tantísimas personas que combaten cada día para vencer al coronavirus sin dejarse doblegar por el drama. A esa pelea, que es de todos, me gustaría hoy añadir a los deportistas y, por extensión, a los que siguen su ejemplo.

Los deportistas, confinados en sus domicilios, han mostrado su rostro más solidario y han transportado su espíritu luchador a metas benéficas. Este fin de semana hemos visto cómo la VII Carrera Madrid en Marcha contra el Cáncer ha reunido 60.000 euros para la AECC con #LaCarreraMásLarga. La Maratón de Madrid, que tenía que haberse disputado este domingo, se convirtió en la Madrid Virtual Run, con 9.763 inscritos de 50 países, que correrán o harán cinta en sus casas hasta el 3 de mayo, con un dorsal que ha costado 10 euros. Su destino será Cáritas, igual que la maratón que organiza Dori Ruano en Salamanca. Este lunes arranca también el Madrid Open Virtual, que aportará fondos para el Banco de Alimentos de Madrid. Son sólo varios ejemplos recientes, aunque hay más. Todos tienen un enorme mérito, pero hay uno que proyecta un brillo especial: esa acción de Rafa Nadal y Pau Gasol que, bajo el hashtag #NuestraMejorVictoria, ha unido como nunca al deporte español para recaudar dinero para la Cruz Roja en la lucha contra el virus. Me duelen las manos de aplaudir.