A propósito de héroes

La paz tenía un precio. No sé si tendremos que esperar al libro de Javier Tebas o si un poco antes nos enteraremos de la verdad de cómo se cocinó y cómo se desarrolló la reunión de ocho horas entre Irene Lozano, la secretaria de Estado para el Deporte, Luis Rubiales y el presidente de LaLiga. Si alguien la grabó que la distribuya, que seguro que es de interés general. Reconozco que la primera impresión al ver la foto de los tres fue de incredulidad y de satisfacción. Resulta que la paz era posible. Cuando se han ido conociendo los detalles del acuerdo, caretas fuera, ya sabemos que la paz tenía un precio. 50 millones de euros por ejercicio durante cuatro años para el fútbol modesto y para el reparto del CSD a otros deportes. David Espinar, mano derecha de Ronaldo en el Valladolid, mostró este sábado sus recelos: "No me gustaría pensar que se habría vinculado la posible vuelta a los entrenamientos a un tema económico". Difícil no pensarlo. Parece claro que el dinero no mueve sólo a Tebas.

Los positivos del fútbol. No se puede demonizar a LaLiga por haber anticipado la necesidad de los test para una posible vuelta del fútbol. Exactamente, eso es gestionar. Igual que nadie señala a cualquier empresa del Ibex que empezará a utilizar los test para la reincorporación paulatina de sus decenas de miles de empleados. La negligencia de la falta de material sanitario no es del fútbol. Si la AFE, el sindicato de futbolistas españoles, quiere ser creíble debería empezar por dar las cifras reales de contagios entre futbolistas profesionales y sus entornos familiares. No me refiero a los nombres, sino a los números que seguro van a sorprender y no sólo en tres equipos. Ese sería un buen punto de partida para empatizar con los miedos de los futbolistas.

Pan y circo. Ojalá el fútbol vuelva pronto, pero con todas las garantías sanitarias. El retorno no puede convertirse en un experimento en un deporte en el que el contacto es inherente. ¿Quién asume la responsabilidad de un posible contagio con todas sus derivadas? ¿Hay quién pretende de verdad que los jugadores individualmente firmen un documento asumiéndola? Igual que nos horroriza pensar en la desprotección a la que se ha sometido a los auténticos héroes sanitarios, más de 35.000 contagiados, no frivolicemos con la salud de seres humanos a los que tantas veces pintamos de héroes.