No es todo fútbol lo que reluce

En Europa solo se habla de la vuelta del fútbol, en América del Norte del básquet y en Asia del criquet. ¿Y qué ocurre con el resto de deportes? También lo están pasando mal, incluso peor, sin tanto poder económico y mediático.

El evento deportivo más importante de este año ha sido cancelado. Las Olimpiadas de Tokio 2020 se realizaran el próximo año. También en Tokyo, este 1 de marzo, su maratón que reunía cada año a más de 300000 deportistas, solo lo pudieron correr los 200 mejores. Londres no se la quiso jugar y canceló su maratón, posponiéndolo hasta el 14 de septiembre. Barcelona hizo lo mismo y emplazó a sus corredores al 25 de octubre. También han cancelado París y Amsterdam.

El calendario de la The Diamond League, el mejor circuito mundial de atletismo que reúne a la élite de cada disciplina, ha pospuesto las reuniones de Doha, China, Estocolmo, Roma y Rabat. La reunión de Shanghái se ha cambiado, en principio, para al 13 de agosto. Las otras 9 reuniones están en el aire, se confirmarán fechas dependiendo de la situación sanitaria de cada país.

Incluso campeonatos mundiales que tendrían lugar un año después del COVID-19, en el 2021, como es el mayor evento en el mundo del atletismo, The World Atletics Championships, que debía de disputarse en agosto del 2021 en Oregón (USA) se disputará en abril del 2022 para no coincidir con los cinco aros de Tokyo.

La Fórmula 1 ha extendido la suspensión temporal del Mundial. Ahora además de Australia, Bahréin, Vietnam y China se posponen el Gran Premio de los Países Bajos, el de Montmeló y la cita de Mónaco. También el cambio de reglamento previsto para el 2021, se reservará para el 2022 según ha anunciado la FIA. El Gran Premio de Indianápolis de motociclismo y el de Le Mans se guardan (en principio) para verano.

Los Cross Fit Games barajan realizar la fase final de manera virtual, de la misma manera que se realiza el primer proceso de selección. Respecto al tenis, de momento, han sido cancelados 900 torneos pertenecientes a todos los circuitos, entre ellos el torneo más antiguo del mundo, Wimbledon.

Imagen del GP de Brasil de 2019.

Los promotores de la pelea de boxeo de pesos pesados entre Briton Anthoy y Kubrat Pulev que estaba preparada para junio, también ha sido pospuesta, sin fecha para el reemplazo. En Francia, la Federación de Rugby ha pospuesto todos los partidos del torneo Seis Naciones. No es la primera vez que el rugby ha sido golpeado por epidemias. La primera vez fue en 1962, se trató de una epidemia de viruela que comenzó en Gales. La segunda fue en el 2001 por un brote de fiebre aftosa que atormentó al Reino Unido.

El primer torneo de golf profesional femenino que se iba a disputar en Arabia Saudí: Saudi Ladies International, ha cambiado su fecha para mediados de octubre. Al igual que el Master de Augusta, se ha pospuesto para noviembre.

Todo es en principio y de momento. La extensión del virus no tiene límites. Ha conseguido algo que parecía imposible: parar el mundo del deporte y defenestrar los eventos deportivos a un segundo plano. Evidentemente las citas deportivas pueden posponerse y volverse a posponer pero sin saber la evolución del bicho y cuando vamos a acabar con él, no tiene mucho sentido señalar un día en el calendario. Lo que sí está quedando claro es que cada día se producen nuevas cancelaciones por la salud de los deportistas, de los aficionados y porque muchos países tienen restringidas sus fronteras. Este partido se hace largo, el rival es duro pero sufre a balón parado y jugando en casa con el apoyo de todos, seguro que conseguimos ganar.