"Hay que ganar este partido"

Hay que ganar este partido”. El mensaje es de Carmen Martín, la capitana de las Guerreras, las subcampeonas del Mundo de balonmano, que este fin de semana tendrían que haber disputado el Preolímpico en el Polideportivo Pla de l’Arc de Llíria. Es una frase que hubiera repetido a sus compañeras en la piña inicial de esos tres choques ante Suecia, Senegal y Argentina que tendrían que haberles dado el billete a Tokio 2020. La gran actuación en el Mundial puso en suerte un grupo asequible. El viernes, además, el grito de batalla hubiera estado acompañado con una celebración de cumpleaños, la de otra capitana, Silvia Navarro, que sigue incombustible a sus 41 primaveras. Eso hubiera ocurrido en estos tres días si la pandemia no hubiera obligado a aplazar el torneo clasificatorio. En principio, a junio. Ya se verá. Los virus y las emergencias no se pueden programar. Por eso esta frase, “hay que ganar este partido”, no corresponde ahora a ninguna arenga deportiva, sino a un vídeo que difundió Carmen en redes para animar a las jugadoras a dar “ejemplo” y “luchar” desde su casa.

Las Guerreras no han disputado el Preolímpico, pero afrontan, confinadas, ese otro partido contra el coronavirus. Ahora sirve de poco pensar en lo que pudo ser y no fue. La prioridad social es la salud. Las demás cosas se amontonan en una fila lejana por detrás del objetivo común. Si todo va bien, la Selección de Carlos Viver volverá en junio para buscar el pase a Tokio, aunque ya veremos en qué forma física, sin entrenamiento, después del obligado parón. Este es precisamente uno de los motivos por el que federaciones y comités olímpicos de todo el mundo, también españoles, piden al COI el aplazamiento de los Juegos. Porque primero hay que ganar este partido, mucho más importante. Y luego ya pensaremos en competir, como dicta el ideario olímpico, en igualdad.