Habrá MotoGP, ya veremos cómo

Carmelo Ezpeleta, el director ejecutivo de Dorna, tiene la costumbre ya arraigada de compartir mesa con una nutrida representación del diario AS antes del arranque del Mundial de motociclismo. Esta vez ciertos condicionantes de agenda, que no vienen al caso especificar, desplazaron la comida por detrás del gran premio inicial de Qatar, pero otros condicionantes, que sí vienen al caso resaltar porque ocupan plenamente la actualidad, han querido que el encuentro se celebre sin que MotoGP, la categoría reina, haya todavía arrancado. Ya habrán adivinado el motivo: el invasivo coronavirus. De hecho, aún no está claro cuándo se inaugurará el campeonato. Después de la suspensión de Losail y de los aplazamientos de Tailandia y Texas, que eran las tres primeras citas del calendario, el banderazo de salida ha quedado pospuesto oficialmente para el 19 de abril en Argentina. Pero tampoco se puede descartar una sorpresa previa si se consigue ajustar algún gran premio en la fecha liberada del 5 de abril. ¿Apostamos por Malasia o el retorno a Qatar?

Las escuderías y los pilotos están deseosos de competir, porque las carreras son el único sentido de su existencia. A diferencia de otros deportes, si los equipos no corren, no cobran. Así de sencillo. Ante esta situación de incertidumbre y de caos que está generando el amenazante coronavirus, Ezpeleta pone cierta tranquilidad en el escenario, con su rotundidad característica: “Habrá Mundial, sí o sí”. De lo contrario, las 4.500 personas que integran el circo se quedarían sin su sustento. No hay lugar. La fórmula es ir ganando tiempo, aplazando carreras, moviendo fechas… Si hay que ocupar las vacaciones de agosto, se ocuparán. Y si hay que irse hasta diciembre, a unas Navidades en moto, también se hará. Habrá Mundial. Sí o sí. Palabra de Ezpeleta.