Una gesta sin Muguruza

El deporte femenino español compitió este sábado en dos frentes, que incluso coincidieron parcialmente, para dilema de Teledeporte. Los dos objetivos de clasificación que estaban en liza se cumplieron a medias. El equipo de Copa Federación consiguió el punto decisivo a cargo de Carla Suárez para meterse en las Finales de Budapest, donde doce países lucharán en abril por la corona, al estilo de la revolucionaria Copa Davis de Piqué. La Selección de baloncesto perdió ante China en el Preolímpico, una derrota inesperada, aunque no sorprendente: las españolas son terceras en el escalafón mundial, mientras que las asiáticas ocupan la octava plaza. Este resultado aplaza el pasaporte a Tokio 2020 para este domingo en el partido contra Gran Bretaña, donde España seguirá dependiendo de sí misma.

El triunfo en la eliminatoria de la Fed Cup ha sido más sencillo de lo previsto. Y ahí radica precisamente su mérito. La cosa se complicó mucho cuando se anunciaron las convocatorias: Garbiñe Muguruza se borró de la lista después de su resurrección en el Open de Australia, a la par que otra ex número uno del mundo, Naomi Osaka, sí se alineaba con Japón. El escenario era poco esperanzador para el grupo de Anabel Medina, hasta que el viernes surgió la magia de estas competiciones por países, llámese Copa Federación o Copa Davis. En Cartagena, sobre tierra batida, Sara Sorribes, la número 78 del ranking WTA, dio una lección de juego y de estrategia a Osaka, décima raqueta mundial, que acabó el partido con lágrimas de impotencia en los ojos. Ahí estuvo la clave del cruce. Carla logró después sus dos puntos individuales, con la alicaída Osaka retirada el sábado de la lucha. La canaria dejará el tenis al término de la presente temporada y sueña hacerlo con el título de la Fed Cup. Si Muguruza por fin se une al desafío en Budapest, será un objetivo al alcance.