Ante el Atlético supo reaccionar

El Plan A no funcionó. La idea de partido que tenía Zidane introduciendo a cinco centrocampistas en el once estuvo lejos de salir como esperaba. Una elección así, juntando hombres como Casemiro, Kroos, Modric, Valverde e Isco, casi todos de pie excelente, te debe dar mucho control de juego, mucho dominio de pelota y, en consecuencia, pocas pérdidas y poder llevar a tu rival a defender muy cerca de su portero. Sucedió prácticamente lo contrario. El buen hacer del Atlético, alternando en su posicionamiento de bloque medio-alto, con algunos momentos de bloque bajo y buscando un juego más directo desde la línea defensiva hacia Morata, que hizo un gran trabajo aguantando esos balones, provocó una primera parte desordenada. Consiguió que el Madrid estuviera muy incómodo en su circulación de balón, con muchos errores en la ejecución y con el equipo cada vez más largo. Kroos, Modric e Isco no tenían peso en la construcción de ataques y Valverde, que si realizó con éxito la labor de extremo derecho en la final de la Supercopa, apenas tuvo oportunidad de ser protagonista.

Reacción con el Plan B. Zidane no se lo pensó. Cambió de forma radical en el descanso la forma de intentar atacar al Atlético, incorporando dos extremos para amenazar la profundidad y que los del Cholo no se sintieran tan cómodos a la hora de ir a robar hacia delante. El plan surtió efecto. Los rojiblancos tuvieron más problemas para recuperar la pelota y atacar los espacios, y esos extremos, que realizaban una labor, tanto de amenaza como de fijadores de los laterales, provocaron que hubiera más espacio en pasillos interiores, algo que aprovecharon tanto Karim, inédito en el primer acto y Valverde, que emergió como figura dominante en la media en la segunda mitad. Aún así y como vaticinábamos en la previa, la igualdad fue lo que marcó el derbi y apenas se produjeron situaciones claras de gol entre dos equipos que se conocen a la perfección y que además son los dos conjuntos menos goleados del campeonato. Una acción construida de forma magnífica entre Vinicius y Mendy, la culminó Benzema para decantar el partido y afianzar el camino tan sólido sobre el que camina el Real Madrid.