Arabia también se entregará hoy al Real Madrid

Este será el derbi de la concordia. A los madridistas siempre se nos llena la boca hablando todos los días de nuestras cuitas con el Barça de Messi, Luis Suárez y compañía. Serán muy buenos, pero al final los títulos nos los acabamos jugando últimamente con los del Atleti. Los rojiblancos son un dolor de muelas. Es cierto que con buena medicación se combate, pero siempre están ahí dándote la brasa. Por eso les respeto, porque no hacen tanto ruido como los de allí arriba y acaban siendo mejor enemigo que el equipo ayudado por la propaganda proteccionista.

Confío mucho en mi club de cara a la final de hoy porque Zidane ha sabido tocar la tecla adecuada. Aquella que va más allá de los nombres. Otro equipo se hubiese entregado si le hubiera faltado el tridente titular del ataque.

No están Bale, Benzema ni Hazard y la exigencia es la misma de siempre. ¿Se imaginan un Barça sin Messi, Suárez ni Griezmann? Esa es la diferencia. Para el Madrid no hay jugadores intocables.

El escudo y la historia están por encima de todo. Nuestra grandeza es eterna. Sergio Ramos es el capitán que representa mejor que nadie estos valores. Ahora tenemos a ese uruguayo de 21 años, llamado Fede Valverde, que ha puesto en órbita el orgullo de todo el equipo.

Estoy seguro de que será una gran final y habrá que dejarse el alma ante los amigos árabes. Allí la mayoría son del Madrid y no les vamos a dejar mal en un día tan especial para ellos. Este club sabrá estar a la altura de su sagrada camiseta blanca. Manolete, te quiero de corazón, pero hoy nos toca reír a nosotros.