No dejar correr al Atleti

Panorama. Aunque no me quiero aventurar demasiado a intentar adivinar el plan que tiene Zinedine Zidane en la cabeza para la final de la Supercopa de España de esta noche, ya que el técnico francés nos suele sorprender con sistemas y jugadores inesperados en el once inicial, todo apunta a que pueda repetir el equipo titular que tan buen desempeño tuvo en el césped el pasado miércoles contra el Valencia. Además, es probable que se pueda encontrar un contexto de partido similar al de la semifinal, con un rival esperando en bloque medio o bloque medio-bajo, con la premisa de cerrar los pasillos interiores, defender muy fuerte el área y, tras robo o error en el pase, poder salir al ataque en transición. Aunque seguramente el Cholo alternará minutos de fuerte presión alta con otros en los que su bloque estará más replegado.

Peligro rojiblanco. Tiene sentido, porque el Atleti, en lo que llevamos de curso, es mucho más dañino cuando sus atacantes tienen espacio para correr, cuando el partido se convierte en un ida y vuelta y cuando hay duelos, prolongaciones y segundas jugadas, que cuando gestiona el ataque posicional, en el que los laterales, que empezaron de maravilla la temporada, han ido perdiendo protagonismo a la hora de conquistar la profundidad con asiduidad, peligro y acierto. El ejemplo más cercano lo tenemos en el reciente choque de semifinales contra el Barça, en el que todas las jugadas de los rojiblancos con amenaza sobre la portería de Neto llegaron cuando Correa, Morata o João Félix tuvieron espacios para correr.

Los jugadores del Atlético, en el entrenamiento de ayer en Yeda.

Receta. Las instrucciones en el Real Madrid para evitar estas cabalgadas del Atlético son continuar en la línea colectiva de las últimas fechas: jugar con el bloque en pocos metros, con la línea defensiva acompañando cerca en todo momento si el equipo se instala en campo contrario. Precisamente, esto es fundamental para que el desarrollo del juego vaya por donde quieren los blancos. Si cuidas el balón y no hay casi pérdidas durante la posesión y la circulación, vas a llevar al rival a defender muy hundido cerca de su portero y vas a acumular muchos futbolistas alrededor del balón, por lo que realizar una buena presión tras pérdida será mucho más sencillo y efectivo, al estar todos mejor colocados. Y por último, si el Atleti defiende muy cerca de Oblak le costará montar contraataques peligrosos debido a la cantidad de metros que deberá recorrer hasta llegar a la portería de Courtois.

Determinantes. Aun así, todo esto es el desarrollo del juego. Partidos de este nivel son siempre de máxima igualdad y en ocasiones pequeños o grandes detalles como el balón parado y el acierto pueden marcar el resultado final y el campeón.