No hay quién pueda con Roglic

La subida al puerto del Acebo dejó una cosa muy clara: Primoz Roglic no tiene rival. Por las condiciones que tiene para la contrarreloj y lo bien que se defiende en la montaña, el corredor esloveno, tiene prácticamente sentenciada la Vuelta. No ha demostrado ni una pizca de debilidad y está un escalón por encima del resto. Solamente una caída o una enfermedad pueden quitarle el liderato. Alejandro Valverde lo intentó y ojalá mantenga el segundo puesto. Se lo merece. Su ataque a seis kilómetros de meta, que solo pudo seguir el líder, dice mucho del buen momento de forma que atraviesa.

Superman López y Tadej Pogacar tienen una doble batalla. Una por conseguir una plaza en el podio y otra por el maillot blanco. Ambos parecen aislados en esos dos duelos. Y eso favorece a Valverde en su lucha por el segundo puesto. Los tres puertos que subirán hoy los corredores, decidirán la carrera. Especialmente la ascensión final a una cima inédita como es La Cubilla. El puerto es muy largo y el terreno anterior, con dos puertos de primera categoría, dejará huella en las piernas de los corredores. Correr como un equipo será clave. Roglic lo tiene y utiliza esa baza muy bien. Esperemos por el bien del espectáculo, que no sentencie la Vuelta a falta de una semana para llegar a Madrid