Al fin tenemos un Tour igualado

Este Tour está siendo distinto. En las últimas ediciones, estábamos acostumbrados a la tiranía del Sky, pero ese dominio parece ser cosa del pasado. El Ineos cuenta con fisuras importantes. Cuando el ritmo se incrementa, Bernal y Thomas se quedan solos y, con nada más que cinco segundos de diferencia entre ambos, la opción de ganar el amarillo pesa más que ser buen compañero. Esa falta de organización provoca que las opciones estén muy igualadas y, de cara al espectador, es beneficioso. Esperaba algo más de acción entre los favoritos, pero se acerca París y nadie quiere regalar nada.

En el ciclismo, los esfuerzos rara vez son recompensados. Al Movistar se le había cruzado la carrera, pero, a base de buscarla, han conseguido una victoria con Nairo. Podían haber metido al colombiano en el podio, pero se pusieron a tirar del grupo. Una decisión incomprensible, que le ha robado tres minutos vitales. Pese a ello, cuentan con Valverde, Landa y Quintana entre los diez mejores. No disponen de tiempo para señalar un líder. La montaña apremia. Tienen que jugar las tres bazas y ver si sobresale alguna. Ahora, el peso de la carrera lo tendrá que llevar un nuevo conjunto. Todo está más abierto que nunca.