Naufragio txuri-urdin en el Metropolitano
"Si Asier Garitano quiere seguir en la Real Sociedad el camino recorrido por el ‘Cholo’ Simeone en el Atlético de Madrid el camino que eligió en el Metropolitano no es el más adecuado".

Si Asier Garitano quiere seguir en la Real Sociedad el camino recorrido por el ‘Cholo’ Simeone en el Atlético de Madrid el camino que eligió en el Metropolitano no es el más adecuado. Menos aún si después del partido de su equipo, malo en general (por ser benévolo), el técnico de Bergara dice aquello de "llevábamos el partido donde queríamos, pero el 1-0 nos ha hecho mucho daño", cuando para entonces el conjunto txuri-urdin era claramente inferior al colchonero, y lo normal, seamos serios y no nos queramos hacer trampas al solitario, es que el primer gol del Atlético hubiera llegado antes de ese fatídico último minuto de la primera parte.
Noticias relacionadas
Puedo comprar que llegar al descanso 0-0 en ese escenario, y con el contexto en el que se jugaba el partido, condicionaba completamente el desarrollo de la segunda parte, y beneficiaba más al visitante que al local. "Teníamos la idea de aguantar la primera parte. Estábamos bien con algún tiro, en la segunda parte buscábamos más profundidad", desveló Garitano. Por ahí puedo entender que dijera eso. Pero me recordó tanto a la famosa e inoportuna frase de Jagoba Arrasate en Krasnodar (de lo poco que le puedo recriminar de sus valoraciones postpartido, "los teníamos donde queríamos", dijo, y perdimos 3-0) que casi me caigo de la silla. El plan iba camino de no salir mal. Pero aún así, para entonces lamentablemente todos barruntábamos lo que acabaría pasando al final.
Porque para que Garitano acabe convenciéndonos a todos, como empezó a hacer con el Derbi vasco de San Mamés, no basta sólo con ser un equipo aguerrido, competitivo y bien trabajado en el balance defensivo. Eso está muy bien, esta Real ha mejorado mucho en ese aspecto está temporada. Pero no es suficiente. Hay que dar un paso más al frente. Ser más incisivo, hacer daño en ataque, no pasarse 90 minutos defendiendo. Porque al final contra un rival como el Atlético acaba llegando lo inevitable. Y lo que queda es un partido pobre, quizá el peor de la era Garitano en la Real, porque dio la sensación de que fue inferior en todo y en todo momento. Un naufragio que puede pasar, pero que no puede repetirse si este proyecto de Roberto Olabe quiere tener un futuro largo y próspero.



