El churro galáctico de Doncic

Un triple imposible de Doncic contra tabla al límite de la posesión, un churro galáctico, mezcla de genialidad y de potra, colocó el 88-82 a falta de 1:09 y facturó el billete del Real Madrid a la Final Four de Belgrado. Será la quinta de Pablo Laso en sus siete temporadas a los mandos de la nave, sólo faltó en 2012 (su primera campaña) y en 2016. En 2015 levantó el título, la novena Copa de Europa del Madrid. El canastón de Doncic devolvió las aguas a su cauce después de estar a punto de desbordarse en el último cuarto. El dominio había sido absoluto en los tres anteriores, con ventajas hasta de 22 puntos, pero la responsabilidad de cerrar el partido o una relajación anticipada estuvo cerca de complicar el pase. El Madrid no podía dejar pasar esta oportunidad, porque una derrota le hubiera enviado al infierno de Atenas.

Y no la desaprovechó. Poco antes de ese triple, Felipe Reyes había tirado del carro con cinco puntos seguidos. Poco después, Rudy Fernández hizo un robo decisivo. Todos sumaron en este partido, con un Gustavo Ayón estelar y con un Sergio Llull completamente resucitado. El veterano Carroll había dicho en la víspera que acceder a la Final Four “siempre es un éxito, pero en especial este año”. Eso que lo hace tan especial es el calvario de lesiones que ha sufrido el equipo durante toda la campaña. Una tras otra. La plaga empezó en el verano con Llull y aún no ha terminado. Recordemos que Campazzo no ha podido disputar esta eliminatoria contra el Panathinaikos. Su baja y la tremenda derrota en el primer choque no hacían augurar nada bueno. Pero el sistema de playoffs tiene estas cosas. Te concede varias vidas.