Morata empieza triste, Mariano feliz

Morata empieza triste, Mariano feliz

Estamos en la travesía de las supercopas, la primera ocasión de ir viendo lo que trae cada cual para la temporada a empezar. Aún no están las plantillas cerradas, pero ya se han incorporado muchos, han completado las vacaciones los retrasados y se trata de partidos oficiales, o casi. Como dijo Mourinho, son lo más importante de la pretemporada y lo menos importante del calendario oficial. Por ahí hemos visto desfilar ya al PSG (aún sin Neymar), al Mónaco (aún con Mbappé), al Bayern, al Borussia, al Chelsea, al Arsenal, lo harán la Juve, el Lazio... Nos quedan también el Madrid, el United y el Barça, los tres primeros de la clase en expectación.

Ayer nos tocó la inglesa, la Community Shield, y se me quedó grabado el rostro triste de Morata. Se marchó porque era suplente de Benzema. Jugó bastante, pero poco o nada en los partidos importantes y eso le quemaba. De nada le servía marcar con tanta frecuencia cuando salía. Benzema tiene usía ante Florentino y Zidane. Así que tras pincharse su intento de ir al United (Florentino no lo hubiera permitido hasta después del choque de Skopje, y Mourinho atajó por Lukaku), optó por el Chelsea que se lo llevó por 80 millones. Ayer estaba decepcionado. Primer día gordo y el titular fue otro. El salió en el 75’ y encima falló su penalti en la tanda.

Así son las cosas: nadie puede garantizar la titularidad, salvo raras excepciones, como las que se dan en el Madrid, dicho sea de paso, con Bale y Benzema. Y Cristiano, me dirán. Bueno, pero no es lo mismo. El caso es que Morata llega al Chelsea y de entrada choca con Batshuayi, un belga llegado hace un año del Marsella por 40 millones, la mitad que él. A Morata le va a tocar pelear el puesto también allí. Condiciones tiene. Con mejor pie ha entrado Mariano, ese optimista del gol, que se fue al Olympique de Lyon y debutó con dos goles. Su equipo ganó 4-0 y con ese resultado empieza como líder de la Ligue 1. Eso es entrar con buen pie.