JUAN MORA

Federer se ha vuelto un cañonero

Roger Federer sigue asombrando a propios y extraños en Melbourne. Hasta él mismo parece no creérselo. Cuando veía que el cuarto set...

Juan Mora
Importado de Hercules
Actualizado a

Nadal-Monfils en directo

Noticias relacionadas

Roger Federer sigue asombrando a propios y extraños en Melbourne. Hasta él mismo parece no creérselo. Cuando veía que el cuarto set se le escapaba y le venía un quinto encima a sus 35 años, no sintió la más mínima inquietud. Se sentía fuerte, seguro y confiado. Enfrente, Nishikori, un jugador de 27 años en plena progresión, no podía decir lo mismo. Su cuerpo comenzaba a sentir las secuelas del bombardeo que estaba sufriendo. Poco después tuvo que ser atendido en la propia pista. La cadera y la espalda no aguantaban ya tanto raquetazo. Federer se ha convertido en un cañonero, y dispone ahora de una potencia de pegada como jamás se le ha visto. Ha estrenado un nuevo modelo de raqueta que imprime a las bolas mayor velocidad y las hace inalcanzables a sus rivales.

Ustedes dirán y ¿por qué no usan todos esa raqueta? Ahí está la madre del cordero. Cualquiera puede empuñarla y mandar las bolas aún más rápidas que Federer, el problema es meterlas en la pista. Lo normal en una raqueta es que a mayor control, menor velocidad. Y al revés. Pues Federer ha conseguido control y velocidad. Resultado: un juego ofensivo demoledor, que acaba con el rival corriendo de lado a lado viendo como le llueven cañonazos por todas las esquinas. Para Federer es sencillo: apunta y dispara. Según transcurre el torneo, aumenta su efectividad: 1,24 golpes ganadores por juego contra Melzer, 1,41 contra Rubin, 1,42 contra Berdych y 1,69 contra Nishikori. Ganar, no se si ganará en Australia, pero que este año no se va en blanco, seguro.

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta puedes leer este artículo. Es gratis
Gracias por leer

Te recomendamos en Opinión

Productos recomendados