¡Qué orgullo de equipo!
El Atlético lo pasó mal en los primeros compases del encuentro, pero supo rearmarse con carácter y mostrando un gran nivel físico. Los rojiblancos continúan invictos en Champions y dejaron bien encarrilada la eliminatoria de octavos.


Gran paso. Lo pasó mal, muy mal el Atlético en unos minutos del primer tiempo. Pero apretó los dientes y supo sufrir lo indecible. Es el carácter que le ha dado a este equipo el Cholo Simeone. Desaprovechó la ocasión el Milán y este Atleti está para pocos regalos. El equipo madrileño sacó su casta y orgullo, además de su superior forma física, en la recta final del partido y se llevó un histórico 0-1 en San Siro. El Atlético sigue sin perder en esta Champions que tanto ilusiona a todos. La gente se marchó ayer del estadio comprobando que eso que han escuchado del conjunto rojiblanco es cierto: que es muy complicado de doblegar y por eso está arriba en la Liga.
Mordiente. Falta ahora rematar la faena en Madrid, pero el Calderón será una fiesta el 11 de marzo. Estos dos clubes no se habían enfrentado nunca en partido oficial en las tres grandes competiciones de clubes. El Milán es una entidad con mucho peso en Europa, pero eso no impresionó a los rojiblancos. El Atleti merece una Champions y va a luchar por ella. Marcó el gol definitivo Diego Costa, objeto de deseo de media Europa. Hace bien poco era casi un desconocido. Ahora todos preguntan por él. Algo parecido a lo que pasa con el Atlético, un conjunto que es un orgullo para todos sus seguidores.
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Las aficiones. Hubo 2.700 aficionados del Atlético en San Siro, que vivió un gran ambiente de partido europeo. Los aficionados llegaron a Milán desde primeras horas de la mañana, aunque hubo algunos que ya se desplazaron el martes, como mi amigo Jesús y toda esa buena gente de Toledo, con Roberto a la cabeza. Algunos viajaron por otros medios, como los miembros de la Peña Koke y los del Barrio, que lo hicieron en furgoneta. Emplearon quince horas hasta llegar a la ciudad italiana, aunque a mediodía de ayer ya estaban disfrutando junto a los demás seguidores rojiblancos, que tomaron la Piazza Duomo y alrededores. Se escucharon los cánticos del Atlético e incluso en algunos restaurantes los dueños no dudaron en poner el himno rojiblanco. Desde que salió este emparejamiento muchos seguidores del club madrileño entendieron que debían estar en un partido histórico. La afición del Atlético no falló y todo en un clima de cordialidad con la afición milanesa. Durante el encuentro los aficionados colchoneros aplaudieron a rabiar a los suyos, recordaron a un grande como Luis y se hicieron notar. Disfrutaron como pocas veces y nunca olvidarán este partido
San Siro. La acústica de este estadio es excepcional y la afición del conjunto italiano también apretó lo suyo. Ya estaban advertidos los rojiblancos de que en Champions el equipo milanista se transforma, sabedor de que es un grande esta competición. Y la afición local se viene arriba en este tipo de encuentros. Hubo una excelente entrada y sólo faltó por cubrirse el segundo anillo del fondo sur. El resto completó su aforo. El Atlético, gracias a su buena campaña en Liga y a la lucha que está planteando en nuestro país a los dos grandes, es respetado en el Calcio y eso se notó en San Siro. Desde un fondo los tifosi jalearon a los suyos y desde el otro nunca se dejó de oír el Atleeeeti, Atleeeeti... Y cuando los seguidores locales increparon a Simeone y se metieron con él los rojiblancos corearon su nombre. Lo cierto es que la hinchada milanista no tiene nada que envidiar a otras del fútbol europeo. Y el Atleti volvió ayer pensando ya en Osasuna. Pero con victorias como ésta el equipo se ve capaz de todo.



