Un punto con mal sabor de boca

El Elche ha dejado escapar una oportunidad de oro para meter tierra de por medio en la pelea por mantener la categoría. El equipo de Fran Escribá se encomendó a la eficacia que le faltó en otros encuentros para aprovechar dos acciones aisladas que le pusieron con dos goles de ventaja. La cuentas eran claras: siete puntos por encima del descenso más el golaverage a favor. En tierras ilicitanas la gente se frotaba las manos.El Valladolid no se rindió sobre el barrizal del José Zorrilla.
Empujado desde el banquillo con los cambios de JIM y por una grada que cree en la salvación recobró la vida y salió a flote en medio de la tempestad que azotó Pucela. Osorio aprovechó un gran remate y un despiste de la defensa franjiverde en un saque de esquina para vestirse de héroe. Los locales empataron y se hicieron grandes. El Elche se minimizó de manera inexplicable. Estuvo más cerca la remontada que el triunfo ilicitano. Honor para Juan Ignacio.Al Valladolid, herido en la clasificación, no le afectó quedarse en inferioridad por la lesión de Jeffren.
Mal estreno del fichaje con más luces en Zorrilla. Escribá no puso remedio. Con el adversario con uno menos se abrazó al empate con la entrada de Mantecón como tercer cambio. Fue la tabla a la que se agarró en plena tormenta. En un duelo directo así, con el rival tocado, estas oportunidades pueden echarse de menos al final de temporada. Por cierto, el delantero referencia que echó de menos Escribá en la sala de prensa para atacar la victoria se quedó en el banquillo. Se llama Boakye, por si no lo recuerda.



