Crece el Valladolid sin encajar

El partido hay que entenderlo como un paso adelante para el Valladolid y no para el Getafe. Los de Juan Ignacio logran, por segunda semana consecutiva, dejar su puerta a cero y suman cuatro puntos en dos jornadas que no les permiten salir del descenso, pero que les acerca al objetivo. El Getafe estuvo mal y da la sensación de que puede complicarse. Los de Luis García son un equipo atenazado y sin chispa, y anoche fueron incapaces de crear peligro ante un Valladolid que, a base de orden y consistencia, estuvo más cerca de ganar.

No hubiera sido justo que el tiro al palo de Diego Castro al final le hubiera dado la victoria al conjunto madrileño. Mariño fue un espectador que luchó contra el frío más que contra los delanteros rivales. Y al Valladolid le faltó el instinto asesino para ganar en un campo donde lo tuvo todo de cara. Pero la lectura para los pucelanos debe ser distinta puesto que han conseguido en dos semanas convertirse en un equipo equilibrado y al que no logran hacerle ocasiones. Por último, capítulo especial merece Javi Guerra. Un jugador que horas antes desechó un ofertón del Cardiff, dando un ejemplo de implicación. En el campo dio la cara y como siempre buscó el gol. Lo dicho: un ejemplo.