El Atleti toma el fortín de San Mamés
La noche, la lluvia, el Norte, el Athletic, el Atlético, San Mamés... La Copa. El fútbol sabe de otra forma servido con estos ingredientes. En estos días en los que andamos bastante faltos de emoción, porque en la Liga hay demasiado resultado previsible y en la Copa todavía más, se agradecen partidos así. Ninguno de los dos equipos se guardó nada. Y para este tiempo feliz del Atlético queda un hito más: es el primer equipo que ha derribado el fortín del nuevo San Mamés. Lo consiguió en un partido muy serio, muy de verdad. Y ahora, una semifinal contra el Madrid, que le espera con sangre en el ojo.
Noticias relacionadas
El partido empezó a toda mecha. El Athletic salió con un ansia que le llevó a tener un descuido tremendo que Diego Costa perdonó. Fue una llegada clara, con metros por delante y tiempo para pensar, pero le ganó Herrerín. El fútbol como juego de instantes. Ese gol quizá hubiera cerrado la eliminatoria demasiado pronto. No entró y dio paso a un primer tiempo colosal del Athletic, en el que zarandeó al Atlético como nadie ha podido hacerlo desde que llegó Simeone. Un Atlético, hay que decirlo, desconcertado por la lesión de Filipe Luis, que será baja para tiempo. A Insúa se le abre una larga oportunidad.
Courtois aguantó la tormenta. Dejó pasar solo un balón, impecable cabezazo de Adúriz a un centro de Balenziaga que hubieran firmado Rojo o Argote. Al descanso, todo sonreía al Athletic. Pero el regreso del Atlético fue furibundo: gran salida, llegadas, paradas de Herrerín... gol de Raúl García, que tiene clavado en el alma que el Athletic nunca hiciera por él. De ahí en adelante, nuevo esfuerzo del Athletic por hacerse con el partido, hasta que, volcado, se comió un contraataque inapelable. Esta vez, sí, Diego Costa marcó por fin. Una gran victoria en un gran partido. Y un doble derbi a la vista.




