Herr Joseph Blatter, el Papa del Fútbol

Herr Joseph Blatter, el Papa del Fútbol

El Papa del fútbol no es argentino sino suizo. Nació en ese país eternamente neutral (con la neutralidad mineral del dinero), pero en fútbol tiene un color, el blanco del Madrid, por DiStéfano, que le cautivó por sus hazañas europeas en la segunda mitad de los cincuenta. En su despacho guarda el diploma de Socio de Honor del Real Madrid, en su pared más engalanada. Ha cumplido ya 77 años y se dispone a dar el relevo a Platini, Villar o cualquier otro, "siempre que sea alguien dispuesto a respetar la universalidad del fútbol", asegura. Su vaticano es un precioso edificio funcional en Zúrich.

Allí le visitamos Joaquín Maroto, Carlos Mira y yo mismo, para hablar largamente del fútbol de hoy y del de pasado mañana. Nos regaló los oídos cuando nos dijo que de todos los partidos que ha visto el que más le hizo disfrutar fue la final de la última Copa del Mundo, "la primera jugada en África". Aunque, como todos, sintió el terror de que aquello acabara a penaltis. Así que también para él fue una liberación el gol de Iniesta. Pero la charla se extendió por muchos más terrenos: el dóping, el fraude deportivo, el Reglamento, el tráfico de niños-jugadores, el Mundial de Qatar, la corrupción...

El fútbol es una especie de mundo Disney inmerso en el áspero mundo real. Metido en el aséptico y hermoso edificio de Zúrich (un alarde de arquitectura funcional) se siente uno transportado a un espacio feliz. Una bella colina en las afueras de la ciudad, empleados elegantes, corteses y eficientes que llegan al trabajo en sobrios utilitarios o en bicicleta. Recuerdos de los grandes momentos del fútbol discretamente repartidos por el edificio. Buen gusto, la liturgia justa. En ese escenario reina Joseph Blatter, el Papa del fútbol, un fan de Di Stéfano que les explica en AS cómo están las cosas a día de hoy.