Del genio de Iniesta al riesgo de Valdés

Del genio de Iniesta al riesgo de Valdés

¡Magnífico! No fue un partido académico, se desordenó a ratos, pero fue estupendo. Y hubo corrección. Intensidad, choques, faltas, tarjetas... lo que tiene que tener el fútbol. Pero nada parecido a aquel ambiente insano de los clásicos de no hace tanto. Efectivamente, impera la concordia. Y Valdés la llevó quizá demasiado lejos, al facilitar con su exceso de confianza el 3-2, que le pone las cosas al Madrid bastante más al alcance de lo que las tenía. Porque no fue una buena noche del Madrid, que con poco cazó dos goles en campo contrario. El Madrid, ya se sabe: con poco te marca. Y si se le regala algo...

Fue un partido cambiante, aunque siempre tenso y emocionante. El Barça hizo en la primera parte su reputadísimo y exquisito fútbol, pero le faltó llegada y remate. El Madrid se marchó aliviado al descanso con el 0-0, pero consciente de que estaba haciendo un papelón. Así que en la segunda mitad salió más atrevido y tuvo pronto el premio de un gol de córner de Cristiano. Pero lo celebró tanto y con tanto gozo, que no estuvo del todo atento al saque de centro del Barça, que de inmediato replicó con un pase largo a Pedrito, seguido de gran control y mejor remate de éste. Gol fulminante y 1-1.

Quedaba partido, había bastante fatiga y fue entonces cuando Iniesta decidió coger las cosas a su cargo. Entró en el área y con un recorte perfecto provocó que Sergio (impecable el resto de la noche) le barriera. Penalti y gol de Messi, que llevaba cuatro partidos sin marcarle al Madrid. Minutos más tarde, Iniesta apila a toda la defensa del Madrid en la media luna y abre a la derecha a Xavi, que marca a placer. Era 3-1, era casi la Supercopa para el Barça, porque el Madrid batallaba, pero sin recursos. Y fue entonces cuando Valdés llevó lo de la concordia demasiado lejos. Él juega bien con los pies, pero no es Iniesta.