El Bayern, la Bestia Negra del Madrid

El Bayern, la Bestia Negra del Madrid

Tampoco el Madrid. Tampoco a Cristiano le entró el penalti. Ni a Kaká. Casillas paró dos, pero Sergio Ramos mandó otro al limbo y todo quedó listo para que Schwensteiger, el cacique del equipo bávaro, rematara la faena. Casillas paró dos, coronando así una noche estupenda, pero... Alguien me decía anoche que Cristiano estaba cojo, que Kaká es un blando, que Ramos no tiene pie para un penalti... Pero no creo que el asunto esté ahí. El asunto es que los penaltis son una lotería y que el Bayern es, persistentemente, una sombra negra en la carrera europea del Madrid. Y una vez más se ha cruzado.

Porque, no nos engañemos, el Madrid no ha sido mejor que el Bayern, ni allí ni aquí. Tampoco peor, dicho sea de paso. Por eso todo acabó en los penaltis, en esa profunda desilusión, en esa caída del paraíso en que habitábamos. Casi todos (yo, desde luego), dábamos por seguro que el Barça y el Madrid serían finalistas, que se verían en Múnich, que allí se dirimiría todo de una vez por todas... Madrid o Barça, Mourinho o Guardiola, vértigo o tiqui-taca, Cristiano o Messi... Pero no, será Chelsea contra Bayern, uno gracias a su cerrojazo, el otro gracias a que le tiene comida el alma al Madrid.

Y cuidado que empezó bien la cosa. Salida con brío, atacando contra el Fondo Sur, dos goles rápidos. Luego, el repliegue, la prudencia en busca de la salida rápida que diera el 3-0. Pero la implacable seguridad del Bayern en sí mismo le hizo sostenerse en el partido, establecer el 2-1, mantener luego un partido parejo, en el que ninguno parecía ser el local. El agotamiento fue haciendo que escasearan cada vez más las llegadas en ambas porterías. Pasaron los minutos. Prórroga, penaltis, un fallo, dos fallos, una parada de Iker, dos paradas de Iker, un tercer fallo... Adiós. En fin, el Bayern. Otra vez ellos.