Sólo Piqué puede sacarnos de esta

Sólo Piqué puede sacarnos de esta

Piqué puso el fuego y Sánchez Arminio, la gasolina. Porque es verdad que lo de Piqué fue más allá de lo que se suele (lo de 'premeditado' tiene carga singular) pero el trueno se ha producido por la declaración de Sánchez Arminio, con ese añadido de 'me hierve la sangre', que no resulta muy tranquilizador escuchado en boca del jefe de los jueces. Lo malo es que ahora estamos en un problema: no se le puede sancionar, porque se armaría la gorda y por los precedentes de impunidad que se invocarían desde Barcelona; y no se le puede dejar de sancionar porque entonces esto sería (Pacheco 'dixit') un cachondeo.

Hay precedentes, sí. Creo que Piqué ha ido más allá, por la frialdad de lo de 'premeditado', que se distancia de tantas bravatas lanzadas al calor de la bronca y que implican acusación de mala voluntad del árbitro, aunque pasen porque están gastadas por el uso. Hablo de 'robo' y 'atraco', palabras tan malgastadas en esto. Y hay las recientes escenas de Casillas y Mourinho en Barcelona. Y hay el presidente del Almería diciendo que aquí se apoya a los que tienen deudas, que son de anteayer mismo. Y hay y hay y hay... Cuando el Barça dice ¿por qué ahora? es difícil encontrar una respuesta convincente.

Sólo Piqué puede sacarnos de esta, si rectifica. El fútbol en general y la Federación en particular necesitan una gatera para escaparse de esto y él la puede mostrar, con sólo decir que se expresó mal, o que se pasó. No creo que el Barça saliera perdiendo por ello, sino al revés. Después de años de estupenda y provechosa relación con el poder por parte de Laporta, Rosell está dando un salto atrás y devolviendo al Madrid el terreno que le arrebató en unos pocos años. El papel de malo no le hace bien a nadie. Y la única manera de obtener buen trato de los que dirigen el fútbol es ponerles buena cara.