Siempre positivo, ahora lateral
Noticias relacionadas
Es un apóstol de la confianza y la fe, con pasta para poder haber sido autor de éxito de manuales de motivación y autoayuda. Todo el positivismo recomendado en tiempos de crisis él lo lleva de serie. En sus mayores momentos de sombra y clandestinidad bajo las órdenes de Quique y de Manzano, Juanfran mantenía intocable la convicción de que acabaría triunfando en el Atleti, de que provocaría la ovación de la tribuna de preferencia según avanzara por la banda de los banquillos hasta dar un centro de gol sobre la portería sur del Calderón. Aún ahora, tras convertirse en una de las puntas de lanza de este fenómeno de acción-reacción desencadenado por Simeone, Juanfran sigue esperando, más de un año después, ser titular un partido en el Manzanares en su puesto verdadero, como centrocampista pegado a la banda derecha.
El experimento en el lateral derecho es una solución que inventó Manzano en coyunturas difíciles, una respuesta con pretensión anecdótica y eventual que de repente a Simeone le llena. No sólo no le incomoda sino que le genera importantes y selectos dividendos futbolísticos al equipo. Una misión más o menos novedosa que no va a mirar con temor ni recelo alguien que disfruta de su profesión cada día como un niño el 6 de enero. La convicción y la determinación de un destino innegociable le hacen conocer la meta sin saber nada sobre el camino, sin casi preocuparle el cómo o el mientras tanto. No necesita soñar su éxito vestido de rojiblanco porque sólo sueña el que duda. Juanfran únicamente se preocupa de acortar plazos y de expandir el lateral derecho para estar continuamente cerca, también en el campo, de sus mejores amigos, Godín y Adrián.



