Atlético ATM
1
Julián Álvarez 55' (p)
Atlético
Arsenal ARS
1
Viktor Gyokeres 43' (p)
Arsenal
Final
Atlético 1 - Arsenal 1

Qué pena máxima

Atleti y Arsenal empatan en un duelo de pizarras a la caza del error rival. Lo hizo Hancko y penalti. Lo metió Gyokeres. Lo hizo White y lo mismo. El penalti lo marcó Julián, que se fue tocado, como Giuliano. Maravilloso partido de Griezmann.

Griezmann, en el Atlético-Arsenal.
Patricia Cazón
Redactora
Patricia Cazón Trapote nació en Zotes del Páramo, León, en 1980. Licenciada en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca y Master de El País trabajó en El Diario de León y El País Semanal antes de llegar a AS en 2004. Cronista del Atlético desde 2016, es autora de cuatro libros y tertuliana en El Golazo de Gol y Estudio Estadio.
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Lo cierto es que fue una pena máxima. Porque el Atleti lo tuvo, al Arsenal. En el suelo, molido, pero este duelo marcado por los penaltis, la única manera en la que Arteta y Cholo supieron hacerse daño, terminó como empezó. Empate. Todo a Londres. Arteta en Madrid se guardó de inicio a Saka en un once que era un catálogo de luces (Odegaard), velocistas (Madueke) y muros, sobre todo lo último (Rice se incrustaba entre los centrales para entorpecer aún más el camino a un Raya ya de ladrillo). Simeone lo hacía con Lookman en el lugar de Lookman y Koke, en el de Barrios. El público recibía con una lluvia de rollos de papel que caían como largas serpentinas sobre un partido que era dos cosas a la vez. La vuelta a una semifinal de Champions diez años después y el último en casa, en Europa, para un futbolista que se va pero siempre se recordará. Un Griezmann que bajo la camiseta llevaba el frac. Suya ya es la eternidad.

Salió el Atleti como el ejército que pisa un campo de batalla. Presión alta y mordiente, mirando al frente, a la portería de Raya, con pelota y sin precipitación. Julián pronto enseñaría el aguijón de sus botas azules con un tiro que se estampó en una espalda rival. Al Arsenal en ese momento le costaba muchos toques acercarse a la hierba de Oblak. Pero la primera vez que lo hizo, Madueke la llenó de peligro, con un centro en el que Martinelli entorpeció a Hincapié.

El Atleti comenzó a amurallarse. A los diez minutos el Arsenal ya tenía la pelota y rascaba, rascaba el partido. Si la primera semifinal, la del martes entre PSG y Bayern, había sido de futbolistas escapados al galope y cuerpo a cuerpo, en esta rechinaban pizarras. Del fuego al miedo. Lo mismo es, en realidad, aunque pareciera ajedrez. Porque saber defender también es fútbol. Cuando Odegaard conseguía colar una pelota al otro lado del muro, Pubill se la pinchaba. El área de Raya era La zona Julián. Listo, muy activo, móvil y con intención. La segunda vez que pisó terreno inglés, el 19 soltó un latigazo desde la frontal que obligó al portero a estirarse para enviarlo a córner. La respuesta del Arsenal, eso sí, tras sentir su picadura tan cerca fue una contra inmediata.

Tan rápido la corrieron los ingleses que hasta Gyokeres le ganó la carrera a Llorente: si este iba en moto aquel lo hacía en flashforward. Al llegar al área le entregó a Odegaard para el gol, pero el tiro del último lo bloqueó Cardoso, milagroso, lanzándose al suelo. Si Madueke era el fuego, Giuliano, el agua. Tocado y sin resuello, le fallaban las piernas. Los de Arteta ganaban las batallas físicas mientras el Arsenal inclinaba el tablero hacia Oblak. A tres minutos del reposo se lo volcó encima: ahí tenía el error que buscaba. Una dejada (Julián) en la frontal de la que Arsenal sacó oro. Hancko empujó a Gyokeres en un penalti que el propio Gyokeres marcó. De la ducha de papel del inicio a la fría al descanso.

Pero Arteta poco pudo frotarse las manos. A los diez minutos de volver el partido, los papeles volvían a llover sobre la hierba, acunados por uno de esos Atleeeti que brotan del mismo estómago. El Atleti podía volver a cerrarse, el marcador 1-1. Giuliano se había quedado en la ducha y en su lugar entró un Le Normand que permitió a Llorente dar un paso adelante. Fue una bocanada de aire. Pero es que, además, Grizi había cogido el balón y, en este momento que todo pasa tan rápido, momentos, personas, tuits y partidos, lo llenó de pausa y colores. Con dinamismo, clarividencia y últimos pases. Pero es que antes de mirar ya sabe dónde va a poner la pelota. A su fútbol se ató el Atleti para instalarse en el área del Arsenal. Primero rozó Julián el gol de falta, después Raya repelió un zurdazo de Lookmann y el rechace, disparo de Grizi a bocajarro, Gabriel. A la tercera, hubo una mano de White a un tiro de Llorente. Tras pasar por el VAR, el árbitro señaló el punto. Penalti. De la bota de Julián lo que salió fue un obús. El empate. El catálogo ahora lo pondría el Cholo.

Un ramillete de ocasiones de toda clase y condición. Porque con el Arsenal magullado y en la lona, Grizi estamparía una pelota en la cruceta y Lookman dispararía, solo, a las manos de Raya. Arteta, mientras, rebuscaba en su banco: Trossard, Gabriel Jesús y Saka, de una tacada. A Julián le tocaba irse: los ingleses querían cortarle el aguijón a patadas. Terminó pidiendo el cambio tras varias y que Eze le cayera encima, con dolor de pie. Acababa de poner Baena un pie en el campo cuando Hancko volvió a hacerlo. Un penalti. Makkiele lo pitó al ver su contacto con Eze. Pero muy leve, le avisó el VAR. Se despitó. Todo acabaría igual.

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Por mucho que el Arsenal ahora tuviera la linterna de Saka y hubiera regresado a la media luna de Oblak. Por mucho que a Lookman le faltaran centímetros para cabecear la penúltima y al misil de Nahuel le sobraran por alto en la última. Tras la borrachera de gol en París, Madrid acababa en tablas. Pero, ya lo decía Nick Hornby, “quejarse de que el fútbol sea aburrido es como quejarse de que El rey Lear tenga un final tan triste: es no haber entendido nada”. Pues eso. Al paraíso, por Londres.

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Cambios

Robin Le Normand (45', Giuliano Simeone), Eberechi Eze (57', Martin Ødegaard), Leandro Trossard (67', Gabriel Martinelli), Bukayo Saka (67', Noni Madueke), Gabriel Jesus (68', Viktor Gyökeres), Álex Baena (76', Julián Alvarez), Cristhian Mosquera (85', Ben White), Nahuel Molina (87', Johnny Cardoso)

Goles

0-1, 43': Viktor Gyokeres, 1-1, 55': Julián Álvarez

Tarjetas

Arbitro: Danny Makkelie
Arbitro VAR: Dennis Higler, Pol van Boekel
Hancko (77',Amarilla)

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