El juego es adivinar las alineaciones

El juego es adivinar las alineaciones

Miramos las listas de convocados de Guardiola y Mourinho como un cafeomante examina los posos en el fondo de la taza. ¿Qué significa que Piqué sea suplente de esa chavalería? ¿Un reproche por su gansada del otro día? ¿Y Lass? ¿Por qué descansa Lass, junto a lo más florido del grupo? Eso es que va a jugar... Pero si juega, ¿de qué lo hará? ¿De lateral derecho, por Arbeloa, que sale de lesión? Pero Arbeloa ya juega hoy. ¿Será que Lass juega en la media? ¿Habrá trivote? La falta de seguridad que muestra Özil permite aventurarlo. Además, no descansa hoy. Ni Kaká. Claro, que Kaká necesita actividad...

Cuentas y más cuentas. El juego estos días es adivinar la alineación del Clásico. Hay jornada Champions, sí, pero estos van tan sobrados que mandan suplentes a esta última jornada, a la que llegan con el liderato asegurado. Aún así, el Barça ganó 4-0 al Bate. Lo del Barça es una enormidad. Ganar 4-0 en la Champions ya está bien, pero encima hacerlo con el equipo reserva es un lujo extraordinario. Hay quien piensa que juegan equipos demasiado malos esta Champions, pero todos ellos han pasado filtros para ser de los 32 mejores de Europa. Y ya ven qué pequeños se les quedan al Madrid y al Barça.

Hoy le toca al Madrid. Y vuelvo: ¿Por qué juegan juntos Higuaín y Benzema? ¿Es éste un examen final para el sábado? Todo gira en torno a ese partido inminente. El Valencia nos podría haber cambiado el paso hoy haciendo una machada en Londres, pero no pudo. Estuvo bien, aunque el resultado diga lo contrario. Estrelló dos balones en los postes, Cech respondió bien a otros. Se expuso a contraataques, como debía ser. Mereció otra cosa, pero está fuera. Así que la mirada vuelve al Clásico, para el que este Guti con gafas pronostica un 3-1. Nuevo 'look', pero la misma fidelidad a sus colores.