Tragedia en la playa de Chapín

Noticias relacionadas
En la playa de Chapín sólo faltaba el balón de Nivea. Es lamentable que este equipo, cuya sobresaliente propuesta de fútbol no está secundada por los resultados, tenga el enemigo en casa. Era penoso ver cómo Capi trataba de iniciar una contra y el balón se frenaba, o Mendoza intentando proyectarse, y el esférico enganchado en una duna. Con semejante aliado, el Numancia sólo tuvo que tirar de paciencia y tablas para llevarse tres puntos en un momento en que daba por bueno el punto que sumaba en Chapín Beach.
Pero los errores se pagan. Una vez más, los minutos finales fueron un garrote vil para la escuadra de Juan Merino, que sigue regalando puntos en estos periodos de tiempo: "Si no puedes ganar, por lo menos empata" dicen los entrenadores más experimentados en este tipo de eventos extraños. Incomprensiblemente, el Xerez regaló el partido con un carrusel de errores que desembocó en el mal despeje de Rueda, antecedente del fulminante 1-2. El Xerez se mete en un lío y Merino, un técnico al que le sobra capacidad para sacar al equipo adelante, ya se siente cuestionado. Si el jugador número 12 es la afición, el número 13 es el césped. Y éste falló. Esto no puede ser.



