El Ajax revolucionó el fútbol. Un respeto

El Ajax revolucionó el fútbol. Un respeto

La primera vez que en España se oyó hablar del Ajax fue en vísperas del Mundial de 1966. Por entonces, no sabíamos que Ajax era un guerrero mitológico, sino sólo un jabón de lavadoras. Que se contratara un 'sparring' del entonces débil fútbol holandés y con ese nombre se tomó a guasa. Pero nos ganó, llenando de dudas a una selección que dos años antes había ganado la Eurocopa, y que ya fue al Mundial tocada del ala desde esa derrota. Del Ajax destacaron los cronistas a un muchachuelo escurrido y pálido, pero la noticia de esa derrota extravagante borró el eco de su nombre.

En el curso siguiente el Madrid jugó con el Ajax en la Copa de Europa. Aún se tenía al fútbol holandés por poco. Pero el Madrid pasó de milagro, con un gol-proeza de Veloso en la prórroga del partido de vuelta, aquí y después de que Cruyff, aquel muchachuelo, diera dos tiros en el palo y tuviera al gigantón Junquera medio partido por el suelo. Fue la primera vez que le vi. Era evidente que en Holanda estaba pasando algo. Estaba emergiendo un gran equipo que pronto iba a cuajar, en torno a ese tal Cruyff. Un equipo que no sólo ganó tres Copas de Europa consecutivas, sino que revolucionó el fútbol.

Era el 'fútbol total'. Un juego rápido de concepción y ejecución, servido por futbolistas inteligentes, hábiles y delgados, sobre todo muy delgados. Hasta entonces se suponía que al jugador no le venían mal unos kilitos, para el choque. Desde aquel equipo cambiaron muchas cosas en el fútbol, no sólo esa. Estos días felices del Barça tienen que ver con aquella fuente, de la que Cruyff tiró un caño para acá. Creo que no ha habido equipo tan influyente en la historia del fútbol como aquel. Hoy no es tanto, no puede mantener los mejores jugadores que produce, pero representa una tradición gloriosa. Un respeto.