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Mourinho está rompiendo en 'friki'

Mourinho está rompiendo en 'friki'

Mourinho compareció en conferencia de prensa (se agradece, las de Karanka no valen un duro, aunque tampoco merecen el desprecio del boicot) y sólo se le ocurrió comparar la jaimitada de Di María con la bronca del España- Chile. Vino a decir que aquello estaba bien visto, "mientras que si nosotros lo hacemos somos unos bandidos". Conviene mirar el matiz. Aquello no es que estuviera bien visto, sino que se valoró el lado bueno: frente a la supuesta desunión en el grupo, se suponía que inducida por las grescas de los Clásicos, aquello demostró que el equipo que llamamos 'La Roja', aún existía.

Ese caso no se daba en el Levante- Madrid. Aquello fue una simple y triste bronca más, promovida por Di María, que se enfadó desproporcionadamente por una falta no pitada, soltó a cambio una patada que le pudo significar la roja, se hizo luego 'el Alves' y provocó un revuelo en el que Khedira, con tarjeta amarilla previa, se distinguió inadecuadamente. Todo eso en el contexto de un partido mal jugado y peor perdido. No en el contexto de una bella remontada, finalizada con aquelllos alardes técnicos de Iniesta que dieron lugar a la revancha, a mi juicio exagerada, de Chile. O sea, que hay matices.

Pero el matiz no es género que trabaje Mourinho, gran entrenador, pero cuya expresión oral encaja en la línea de aquel Padre Apeles, Risto Mejide y demás estrellas de la 'tertutelevisión': el titular fácil, el meter la pata por meter la pata, sin más. Y, ahí está el truco, la melonada mayor que esconde la melonada previa por el truco fácil de cambiar de conversación. Y la melonada previa es que mandó preso a Khedira, contraviniendo un principio de lealtad de todo técnico (y del que él hizo énfasis en 'Informe Robinson', véase As.com) según el cual nunca hay que culpar a un jugador propio.

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