La defensa del Barça y la de España

La defensa del Barça y la de España

España acabó el partido ante Italia con el cuarteto defensivo Busquets- Javi Martínez-Albiol-Arbeloa. Dos no defensas y dos suplentes del Madrid, uno de ellos en su peor lado, para más complicarlo. Y anteanoche salió ante Chile con Sergio Ramos-Javi Martínez- Albiol-Arbeloa. Y ya sabemos que Javi Martínez no es central. Hace lo que puede pero, como dijo Cañizares en la SER, los buenos movimientos de un central no se notan, pero cuando no está donde debe estar hay estropicio. Y por buena voluntad que se ponga no es fácil adaptarse a las exigencias tácticas de un puesto que es tan específico.

En realidad, España se parece tanto al Barça que sufre el mismo mal. En el partido de ida de la Supercopa faltaron Piqué y Puyol y el centro de la defensa fueron Mascherano y Abidal. El problema es coyuntural, pero también estructural. Lo de Piqué es leve, Puyol se curará. Si el Barça, que ha gastado 83 millones en reforzar (bien) posiciones ya cubiertas no ha gastado en el central es porque tiene esa certeza. Pero aunque se cure, ya tiene años y su paso atrás no puede estar muy lejos. Marchena ya no cuenta, Sergio puede ser central, pero si, desaparecido Capdevila, Arbeloa tiene que jugar de tres...

Porque hay poco detrás, o no es lo bastante para que Del Bosque se fíe. Iraola no convence, como no convenció Monreal al otro lado. A la escasez de centrales se suma la de laterales. Por el centro, Amorebieta tampoco sirvió (ya ha debutado con Venezuela) y el único repuesto aún viable es Albiol, claro suplente ya en el Madrid, amenazado ahora por Varane. Quedan los de la Sub-21, Botía y Domínguez. Más pronto que tarde (a ver si ante Liechtenstein) Del Bosque deberá tirar de ellos, porque son lo que hay, junto a Víctor Ruiz y poco más. Porque no puede ser que si falta Piqué se derrumbe todo.