El fútbol es desleal con los carruseles

El fútbol es desleal con los carruseles

El fútbol y la radio siempre se han apoyado mutuamente. Las primeras transmisiones datan de 1927, fíjense si hace tiempo. Con ellas, el fútbol saltó las tapias del campo y alcanzó mayor difusión, y las radios tuvieron un contenido de interés popular. El Carrusel de la SER, el pionero, empezó en 1954. Ligado a la expansión de la quiniela, fue un elemento de difusión del fútbol formidable. En aquella España aún pobre muchos pasaban la tarde del domingo con la quiniela en la mano, atentos a la noticia en directo del gol que podía transformar un uno en una equis y arreglarte así una de las catorce casillas.

Como he crecido con eso y me he dedicado a esto, no tengo duda de lo mucho que ese carrusel y su colección de sucesores y competidores han hecho por el fútbol. Ahora la Liga, que busca dinero por donde puede, intenta rascar en las radios, a las que pide en conjunto una cantidad (15 millones) que en el fútbol se disolverá como una gota de agua en una plancha y que a las radios les pone en un problema. Y lo pide justo cuando desparrama horarios, en una decisión que complica a los carruseles. Esperaba una desunión entre las radios, que alguien rompiera filas en pos de una exclusiva, pero no se ha dado.

Así que hoy y mañana habrá bronca. Ya la hubo ayer en Girona. Los partidos se radiarán con las imágenes de televisión y el fútbol irá al juzgado invocando unos derechos que en cincuenta años no esgrimió, contento y agradecido como estaba con la difusión que le daba la radio. A las radios les ampara el derecho consuetudinario. Y yo pienso que si al fútbol no le alcanza con lo que tiene seguirá sin alcanzarle con 15 millones más. Que su problema es que cuanto más tiene, peor lo gasta. Ya ha metido en problemas a las televisiones, ahora se vuelve hacia las radios. Todo menos administrarse sensatamente.