Campos estaba en lo cierto...
Noticias relacionadas
Durante estas dos últimas semanas, me estoy acordando mucho de Adrián Campos. Fue él quien logró la licencia para un equipo español de F-1 y después se vio obligado a salir del proyecto, desbordado por la incompetencia de los que eligió como compañeros de aventura. Ése, precisamente, fue su único error: no saber valorar a sus socios. Muchos le criticaron entonces por abandonar el barco, cuando lo único que hizo fue rectificar a tiempo, que dicen es de sabios...
Campos, como el tiempo se ha encargado de demostrar, era el único pilar sólido de esa bendita locura del equipo español de grandes premios. Tenía la experiencia, los contactos, los mecánicos y técnicos, el saber hacer e incluso las instalaciones para ponerse en marcha... Sólo le faltaba el dinero y ahí fue donde le dejaron, nunca mejor dicho, vendido. En ningún caso era sencillo sacar adelante la iniciativa, menos aún en una coyuntura tan adversa, pero estoy convencido de que con él habría existido mucha más solvencia, seriedad y viabilidad de la que ha ofrecido Carabante, tan sólo un empresario jugando a las carreras. Así han ido las cosas.




