Benzema quería 30...

Nadie se conforma con el Pichichi de un jugador o con una impresionante cifra de goles colectivos. Y menos un aficionado del Madrid. Por ello, no voy a mirar estas estadísticas con emoción sino con esperanza en un proyecto que sólo está en su fase de construcción. El análisis de la hiperactividad ofensiva de este equipo (en la mayoría de los partidos) demuestra dos cosas: que Mourinho ha sabido adaptarse a la cultura local y que también hay delanteros no fichados por el portugués que participan de lleno en la alegría goleadora. Es el caso de Benzema que, poco a poco, se va imponiendo a los prejuicios y que se ha marchado de vacaciones con el sentimiento de haber cumplido con su deber. A pesar de que Karim se había fijado como meta, en las últimas semanas, alcanzar la barrera de los 30 goles. Pero Mou no le dio los minutos necesarios para conseguirlos



