Queda el milagro, es posible

Quedan seis jornadas para que termine la Liga. El Almería tiene muy complicado seguir en Primera, salvo que le dé por ganar todos los partidos pendientes, contando descalabros de sus rivales. Si analizamos los compromisos que todavía tiene el equipo de Roberto Olabe, vemos que el milagro es posible. Zaragoza todavía es un rival al alcance de la mano; Mallorca (está en plan 'pasotilla'), Sevilla (irregular), Getafe (en clara bajada), Villarreal (pendiente de Europa y acomodado porque está casi en Champions) y en la última jornada el Real Madrid (se supone que deprimido porque tiene la Liga perdida y ya no será un coco sino un contrario más asequible). Buen calendario, pero el Almería ya no está para cuentas sino para milagros. Para rezar.Yo no seré quien dé por muerto al Almería. Manolo García, su entusiasta vicepresidente manda mensajes: "Estamos vivos, no nos rendimos", dice y proclama. Ahora, faltando tan poco para que termine esta Liga no seremos nosotros quienes nos comamos el tarro sobre las causas por las que el Almería, con los buenos jugadores que tiene, lo ha hecho tan mal esta temporada; es momento de apelar al milagro, al compromiso y a la esperanza de que el milagro es posible. Pero no es fácil. El equipo presidido por Alfonso García ha dormido a siete puntos de la salvación y con un pie más dentro que fuera de la Primera División, esa que tanto costó conquistar y mantener a lo largo de estas cuatro temporadas. El Almería tiene vida. No está muerto.



